"Vienen una nueva devaluación y un tarifazo"
- Por Haydée Breslav
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El sábado último, en el local del Partido Obrero de La Paternal, ubicado en la calle Trelles 2312, el referente de ese partido y diputado de la Ciudad por el FIT, Marcelo Ramal, dio una charla en la que analizó distintos acontecimientos de la actualidad nacional y porteña.
Uno de los primeros temas que abordó fue el reciente acuerdo con el Club de París, al que consideró “mucho más que un simple acuerdo” porque implica “un replanteo general de la política económica”.
Señaló que “esta, en realidad, es una deuda de la dictadura militar que el kirchnerismo no sólo reconoció, sino que se comprometió a pagar por ella un 50% más de lo que figuraba en los propios registros del Banco Central”.
Advirtió al respecto que “lo mismo que el firmado con Repsol, este acuerdo, para ser cumplido, obliga a la Argentina a una serie de medidas encaminadas a destinar el presupuesto nacional a asegurar que se puedan comprar los dólares necesarios para el pago de esa deuda y, por lo tanto, si antes una parte de ese presupuesto se destinaba a subsidios a la luz, el gas o el agua, ahora hay que aumentar la tarifa de esos servicios y reservar esos recursos para pagar la deuda”.
Dijo también que “el acuerdo obliga a sacarse de encima otra deuda que acumula el Estado argentino, que es la que el Gobierno llama la deuda intra- Estado”, explicó que se trata de la contraída fundamentalmente con el Banco Central y con Anses y destacó que “buena parte de esa deuda está documentada en pesos argentinos, y como no se paga porque, cuando vence, el Gobierno la renueva indefinidamente, la forma de sacársela de encima es pulverizar su valor, y para eso tiene que desvalorizar todavía más la moneda”.
Así, subrayó: “Con este acuerdo del Club de París vienen, seguramente, una nueva devaluación y un tarifazo sobre los servicios”.
Acerca del problema de los fondos buitres, anunció que “probablemente tenga desenlace esta semana” y anticipó que “existe una alta posibilidad de lo que llaman un desenlace negativo”, esto es, “que la Corte Suprema de los Estados Unidos no quiera pronunciarse y dé por válido lo que los tribunales de menor jerarquía ya decidieron, y por lo tanto deje a la Argentina en la obligación de cumplir con esa deuda”.
¿Qué pasaría entonces? “Teóricamente, se abriría una situación muy grave porque, como la Argentina deposita dólares para pagarles a los acreedores que sí arreglaron en el pasado el canje de deuda, los fondos buitre van a querer cobrar de ese mismo fondo y se va a entrar en lo que los diarios llaman un défault técnico”.
“Pero antes de que eso pase”, previno, “el Gobierno se va a sentar a negociar con los fondos buitre y va a tener que llegar a algún acuerdo que, seguramente, va a ser muy duro para la Argentina, y va a agregarles a los cinco mil millones de Repsol, más los diez mil del Club de París, otra suma muy importante, que también puede aproximarse a los diez mil millones de dólares”.
El juego político
En otro tramo de la charla se refirió al “juego político de los que quieren reemplazar al kirchnerismo en el 2015” y precisó que “por un lado, aprietan al Gobierno con la miseria de su propia corrupción, que es lo que está ocurriendo con los temas de [el vicepresidente Amado] Boudou y de Lázaro Báez”, y por el otro le imponen, “como condición para llegar al 2015, que siga el programa que siempre pidieron, que es el que se está llevando adelante en estos días, con los acuerdos con el Club de París, Repsol y todo lo demás”.
Denunció luego que lo que “en el plano nacional se expresa a través de una extorsión para que el kirchnerismo lleve adelante ese programa, en la ciudad se manifiesta a través de un cogobierno legislativo que se ejerce alternativamente entre el Pro y el kirchnerismo en algunas circunstancias, y entre el Pro y el UNEN en otras, y la base es un programa común cuyo propósito apunta a tratar de salvar penosamente en la ciudad un proceso económico sobre la base de la profundización de una política de ajuste, de la privatización de tierras y de la destrucción de conquistas fundamentales en educación y en salud”.
Al respecto, ejemplificó: “El jueves [5 de junio], en la Legislatura, se debatió el traspaso del monumento de Colón al Aeroparque, y los “anticolonialistas”, “antiimperialistas” y chavistas del kirchnerismo le pidieron los votos al PRO porque sin ellos no podían aprobar el traslado de la odiada estatua. El Pro les dijo ‘está bien, yo te doy los votos pero a condición de que vos me votes la semana que viene la privatización de tierras en Soldati y en Lugano en favor de grupos inmobiliarios y de empresas de indumentaria deportiva’ y el kirchnerismo dijo ‘bueno, vos votame fuera Colón y yo te voto fuera las villas de la Comuna 8 de Soldati y Lugano’. El macrismo le dijo entonces ‘una cosita más, como a mí no me gusta el verso del anticolonialismo y todo eso, vos trasladás a Colón y te callás la boca y no decís por qué lo trasladan’. Fue así como tuvimos un traslado del monumento a Colón ‘por razones de mejor mantenimiento y cuidado de la estatua’”.
Por otra parte, puntualizó que “el nuevo aliado que en la Legislatura se está configurando como el que empieza a empalmar en sus votaciones con el macrismo es, dentro de UNEN, el grupo de Martín Lousteau, cuyos legisladores son verdaderos agentes del Pro dentro del recinto”.
Posteriormente, volvió al “tema de Soldati y de Lugano” para anoticiar que “van a ir a remate 70 u 80 hectáreas de tierras públicas, con el objetivo último de concretar una operación inmobiliaria”.
Especificó que se trata de “lo que ellos llaman la construcción de la Villa Olímpica, para la cual van a hacer allá en Lugano las instalaciones y unas 1500 viviendas que, supuestamente, después quedarán para la población de la zona”.
“Pero”, objetó, “ninguna de esas viviendas va a ir a ninguna población de la zona, ya han anunciado que se van a vender a través de sistemas de créditos del Banco Ciudad, que cuando los va a pedir la clase media rebotan ocho de cada diez familias”. Y preguntó: “¿Se imaginan lo difícil que va a ser obtenerlos para alguien de Lugano o de Soldati?”
A su juicio, “el propósito de esta privatización en la Comuna 8 es abrir esta zona a la ruta de las operaciones inmobiliarias que viene creciendo desde el sur y, por lo tanto, acentuar una orientación expulsiva en la ciudad”.
Reveló que “el kirchnerismo está discutiendo la letra chica de este tema para votarlo junto al Pro” y que “esto forma parte de un paquete más amplio, del que próximamente va a entrar otro punto importante, que es el aumento de la deuda externa de la ciudad a un nivel aún superior al que se está contrayendo en este momento”.
Adelantó que “también esto lo va a votar el Pro junto al kirchnerismo, el Pro porque quiere armar una gran operación de deuda para la patria contratista que está ligada a Mauricio Macri, y el kirchnerismo porque necesita que Macri, y en general las provincias, se endeuden para que entren dólares que, aunque transitoria y ficticiamente, refuercen las reservas internacionales”.





