Concurrida reunión por el Parque Isla
- Por Haydée Breslav
- Tamaño disminuir el tamaño de la fuente aumentar tamaño de la fuente
Con una concurrencia que a pesar de las poco apacibles condiciones climáticas superó las doscientas personas, se realizó en las instalaciones del club Añasco, ubicado en la calle Manuel Rodríguez 2626, la reunión convocada por el área de Participación Ciudadana del Gobierno de la Ciudad para “sumar ideas y armar un proyecto de obra” a fin de mejorar “el espacio verde del Parque Isla de La Paternal”.
En la oportunidad, la coordinadora Ariana Acuña anunció: “Nosotros nos vamos a llevar anotadas todas las sugerencias y se va a analizar qué se puede incorporar y qué no; obviamente, tratamos de incorporar la mayor cantidad posible de cosas y en base a eso vamos a hacer una votación”.
Y agregó: “Ustedes van a poder votar, por ejemplo, por facebook, por twitter, por territorio o por mail, y lo que salga como resultado de esa votación es vinculante, así que se va a incorporar definitivamente al proyecto”.
Aclaró que todavía “no hay un proyecto, sí una idea que es mejorar este espacio”. Recordó que “la convocatoria dice ‘puesta en valor’” e insistió: “No hay un proyecto, lo vamos a empezar a armar a partir de ahora y antes queremos escucharlos a ustedes”.
En ese sentido, el vecino que habló en primer término reclamó la instalación de baños porque, según dijo, “no hay uno solo a cinco cuadras a la redonda”. También pidió “un espacio para mascotas” porque, en sus palabras, “están utilizando esos sectores enrejados y meten a los perros ahí, pero mucha gente los deja sueltos dentro del parque”.
Los sectores enrejados fueron objeto de la inquietud de Norberto Zanzi, quien manifestó que “ahí se iban a construir hace un tiempo unos monoblocks” y quiso saber si “se va a hacer ahí algo que sea del parque o piensan construir los monoblocks”.
Le respondió el arquitecto del área de Espacios Verdes Claudio Echeverría, quien explicó: “Eso está judicializado, y en la medida en que no se resuelva nosotros no lo podemos tomar. A nosotros nos encantaría destinarlos para los usos que los vecinos quieran, pero te pueden hacer una denuncia. Se supone que son terrenos particulares, eso está parado hace muchos años y creo que nadie se va a animar a hacer las torres, pero hay que resolverlo judicialmente”.
Como es habitual en las reuniones de funcionarios con vecinos, muchos de estos se quejaron, entre otras cosas, de veredas rotas, autos abandonados, escasez de luminarias, problemas de tránsito, falta de seguridad y hasta asentamientos en las inmediaciones del parque. A su vez, un representante del colegio Federico García Lorca reclamó la construcción de un gimnasio y no faltaron quienes, desconociendo la Ley N° 83 de Nomenclatura Urbana de la Ciudad, plantearon el cambio de nombre del parque y ofrecieron sendas sugerencias.
Por su parte, una asistente perteneciente a la agrupación Queremos Buenos Aires recordó que desde 2002 [y en virtud de la Ley Nº 970], el predio ostenta el nombre “La Isla de La Paternal” al que defendió porque es representativo de la historia y de la identidad del lugar.
Así las cosas, Echeverría aclaró: “Nosotros somos de Espacios Verdes y actuamos directamente sobre la Isla de la Paternal levantando todos estos requerimientos, pero hay muchos que nos exceden: los del colegio son de Educación, los de alumbrado son de Alumbrado Público”.
En cuanto a los problemas específicos del predio, muchos reclamos apuntaron a mantenimiento, higiene, relleno y nivelación del terreno y disponer un sector para la tercera edad.
En los últimos tramos de la reunión, intervino la camporista Camila Rodríguez, integrante de la Junta Comunal N° 15 en representación del Frente para la Victoria. En tono de arenga, se refirió a un proyecto de su autoría “que abarca el parque La Isla pero que lo supera también”, y que ya habían mencionado varios de sus partidarios.
Precisamente, en una de esas intervenciones previas, hubo un enjuiciamiento negativo de la implosión del denominado albergue Warnes. Como un ejercicio de memoria, no está de más precisar que quien, hace veinticinco años, oprimió el botón del detonador, fue un niño: se trataba del hijo de Juan Pablo Schiavi, quien a la sazón se desempeñaba como subsecretario de Mantenimiento en el Gabinete del intendente Carlos Grosso (designado a su vez por el presidente Menem), y como tal fue el responsable de la implosión. Como se sabe, durante el gobierno anterior Schiavi ocupó la Secretaría de Transporte de la Nación y en diciembre último fue condenado a ocho años de prisión en el juicio por la tragedia de Once.
Y en lo que a planes y proyectos para La Isla se refiere, vale la pena recordar que once días antes del estallido de diciembre de 2001, se presentó en el Hogar San Martín un “Proyecto de Parque Temático para el predio del ex Albergue Warnes”, elaborado por la Secretaría de Planeamiento Urbano de la Ciudad. En la ocasión quien entonces era su titular, Enrique García Espil, especificó: “Estamos hablando de una obra de cuatro millones y medio de pesos”; todavía regía el uno a uno.
Y justamente el 18 de diciembre de 2001 Susana Bosco, directora de lo que fue el CGP Nº 11, presentó ante la Legislatura y el jefe y la vicejefa de Gobierno (Aníbal Ibarra y Cecilia Felgueras, respectivamente), un expediente destinado a obtener un préstamo de 200.000 dólares para iniciar las obras.





