La estación Once de subte recordará a las víctimas de Cromañón Destacado
- Por Tras Cartón
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La Legislatura de la Ciudad Autónoma sancionó ayer, en segunda lectura, la ley por la cual la estación Once de la línea H del transporte subterráneo de pasajeros pasará a denominarse Once – 30 de diciembre, en homenaje a las 194 víctimas de la tragedia ocurrida en el local bailable República de Cromañón, a los sobrevivientes, a sus familiares, a sus amigos y a la población de la Ciudad que se moviliza incansablemente por justicia.
El proyecto correspondiente fue presentado el año último, en el que se cumplieron diez de la tragedia, por los diputados Alejandro Bodart (MST), Marcelo Ramal (FIT) y Gustavo Vera (BC). Aprobado en primera lectura el 6 de noviembre de 2014, el 10 de marzo último se debatió en una audiencia pública en la que participaron familiares de las víctimas.
Según expresaron los autores de la iniciativa en los fundamentos, la nueva denominación “es una forma de mantener viva la memoria de los 194 jóvenes fallecidos en el siniestro y de mantener presente la conciencia de que hechos de esta naturaleza no obedecen -ni obedecieron- a fallas o negligencias circunstanciales, sino a un claro entramado de responsabilidades estatales y empresariales”, y destacan que “fueron muertes evitables”.
Destacan al respecto que “la enorme movilización de familiares y amigos de las víctimas en su búsqueda incansable de justicia condujeron a profundas revelaciones sociales y políticas”.
Explican que “a través de esta lucha y de esta movilización la investigación avanzó” y que fue así como “se reveló que en las entrañas del poder político de la Ciudad funcionaba un sistema de ´habilitaciones´ fraudulento, donde el incumplimiento de normas elementales para la seguridad de usuarios y de trabajadores se concertaba entre funcionarios y empresarios”.
Después de otras consideraciones, afirman que “Cromañón no es, ni puede ser, un episodio del pasado reciente” y puntualizan: “Sus causas siguen presentes en nuestra ciudad y en nuestra sociedad, [donde] continúan sin resolverse cuestiones de inseguridad e insalubridad en los lugares de trabajo, de precarización laboral, e incluso de trabajo semiesclavo; la indefensión general de la juventud o la persistencia del encubrimiento en los crímenes de Estado”.
Mencionan también la necesidad de “mantener y fomentar la conciencia sobre las consecuencias terribles y nefastas de la connivencia entre funcionarios y empresarios que ponen sus negocios por encima de la vida de las personas”.






