Crecimiento de la pobreza e indigencia
- Por Tras Cartón
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Los valores de las líneas de indigencia y de pobreza crecieron en la ciudad en un porcentaje aproximado del 3 %. Así lo expresa un estudio recientemente publicado por la Dirección General de Estadística y Censos del Gobierno local.
El estudio especifica que esas líneas “representan los ingresos mínimos necesarios” que los hogares “deben disponer mensualmente para no ser considerados indigentes o pobres, de acuerdo con el estándar de vida imperante”.
Según informó la nombrada dependencia, el estudio se realizó “a partir del desarrollo de una metodología propia basada en el costo de las necesidades básicas y el enfoque de insuficiencia de ingresos”.
El informe define a la línea de pobreza como “el valor monetario al que asciende la canasta básica alimentaria (CBA), conformada por el conjunto de alimentos y productos alimenticios que satisfacen la necesidad energética y nutricional, basada en los hábitos de consumo predominantes al menor costo posible”.
Por otra parte, caracteriza a la línea de pobreza como “el valor monetario al que asciende la canasta básica total (CBT), que da cuenta de los requerimientos monetarios mínimos para adquirir, además de alimentos y productos alimenticios, otros bienes y servicios según los hábitos de consumo de la población”.
Acota además que ambas líneas se construyen para cada hogar de acuerdo con su composición. En consecuencia, como en otras oportunidades, para presentar las líneas de indigencia y de pobreza se eligieron cinco hogares tipo “como referencia, entre la multiplicidad de configuraciones que tiene la Ciudad”, puntualiza el informe, que aclara que “no es un listado representativo (ni mucho menos exhaustivo) de los hogares de la Ciudad de Buenos Aires, sino un conjunto seleccionado que facilita el seguimiento en el tiempo”.
Es así como el Hogar 1, constituido por un matrimonio de 35 años, ambos activos, propietarios de la vivienda, con dos hijos varones de 9 y 6 años, “se presenta como aproximación a lo que se considera en la Argentina ‘familia tipo’ (pareja con dos hijos en edad escolar), aun cuando en la estructura de la Ciudad de Buenos Aires está lejos de ser la conformación más frecuente”.
En este caso, la línea de indigencia alcanzó en junio último el valor de $6.307,53, en tanto que el mes anterior fue de $6.110,61, lo que significa que hubo un incremento del 3,22 %. Para ese mismo grupo familiar, la línea de pobreza se ubicó en junio en $12.708,92 que, frente al valor de $12.356,37 de mayo, constituye un aumento del 2,85 %.
El Hogar 2, compuesto por un matrimonio de adultos mayores, ambos inactivos, propietarios de la vivienda, “busca reflejar la situación de los hogares de adultos mayores, tomando en cuenta que en la Ciudad de Buenos Aires cerca del 18% de la población tiene 65 años y más, y el 45% vive en hogares nucleares”.
Para este hogar, las cifras de la línea de indigencia para junio y mayo último fueron, respectivamente, de $3.184,79 y $3.085,36, que representan, como en el caso anterior, un crecimiento del 3,22 %. En cuanto a la línea de pobreza, midió en esos meses $6.218,92 y $6.027,26, respectivamente, lo que implica una ampliación del 3,18 %.
El Hogar 3 muestra a un hogar joven no nuclear: se trata de un hogar unipersonal de un adulto varón de 25 años, activo y propietario de la vivienda. Los valores de las líneas son los mismos si ese adulto tiene entre 18 y 29 años. En junio ese joven necesitó, para no ser indigente, un ingreso de $2.068,04 que, con respecto al correspondiente de mayo, que fue de $2.003,48, representa un aumento del 3,12 %. Para no ser pobre, debió totalizar en junio entradas por $4.443,47 que, con relación a los $4.307,6 4 necesarios en mayo, significan un incremento del 3,15 %.
El Hogar 4 está conformado por un matrimonio de 25 años de edad, ambos activos y propietarios de la vivienda y, “a diferencia del Hogar 2, constituye un hogar nuclear en la etapa inicial del ciclo de vida familiar que, en comparación con aquel, tiene mayores gastos en alimentos, transporte y esparcimiento”. Para esta pareja, la línea de indigencia pasó en junio por la cifra de $3.825,88 que, con respecto a la de mayo, que fue de $3.706,44, creció un 3,22%, mientras que la línea de pobreza tuvo en junio un valor de $7.263,85 que, contra los $7.051,27 del mes anterior, implica un aumento del 3,01 %.
Por último, el Hogar 5, correspondiente a un matrimonio de 25 años de edad, ambos activos y no propietarios de la vivienda, “expone una situación en la que el régimen de tenencia de la vivienda es en alquiler, tomando en cuenta que solo la mitad de los hogares de la Ciudad son propietarios”. En este caso, los valores de la línea de indigencia son los mismos que los del hogar anterior, en tanto que los de la línea de pobreza fueron de $8.942,62 y de $8.682,25 para julio y junio último, respectivamente, constituyendo un incremento porcentual del 3%.






