22 de abril de 2013
EL 18A EN SAN MARTÍN Y JUAN B. JUSTO
Por Haydée Breslav

Numerosos vecinos se concentraron en la intersección de las avenidas San Martín y Juan B. Justo, donde cortaron dos carriles de esta última y se manifestaron en defensa de las instituciones republicanas y en repudio a la corrupción generalizada.
Teníamos la información de que sería a eso de las siete y media de la tarde, pero ya eran pasadas las ocho y en la esquina noroeste de San Martín y Juan B. Justo sólo había unas pocas personas, de las que nada hacía pensar que fueran manifestantes.
Sin embargo, bastó que Norberto Zanzi y su hijo Agustín empezaran a golpear los postes de alumbrado para que se congregara un creciente número de vecinos, que hacían sonar cacerolas o en su defecto batían palmas.
Pronto se sumaron a la batahola silbatos y cornetas, en tanto los conductores de vehículos que a esa hora de intenso tráfico circulaban por el lugar manifestaban su adhesión haciendo sonar las bocinas.
Lo mismo ocurría en la esquina opuesta; finalmente, ambos grupos convergieron y cortaron dos carriles de la avenida Juan B. Justo, en tanto coreaban cánticos como “se va a acabar, se va a acabar / la dictadura de los K”.
“El corte es a medias, dejamos un carril libre en cada lado, y solamente sobre la avenida Juan B. Justo, no alteramos la avenida San Martín. No queremos provocar disturbios ni que la gente esté horas sin ir a su casa, sino que demore simplemente cinco minutos, pero que se sepa que en todos lados hay mucha gente unida para que no se realice todo lo que quiere la presidenta”, explicó Zanzi.
No asistió ninguno de los miembros de la Junta Comunal local, como tampoco advertimos la presencia de referentes de agrupaciones políticas. En cambio, concurrió un patrullero de la Policía Federal que se estacionó en la avenida San Martín, en las proximidades de su intersección con la calle Paysandú, sin que sus ocupantes intervinieran en ningún momento.
Finalmente los manifestantes, enfervorizados, entonaron el Himno Nacional Argentino y, después de vivar a la Patria, a la República y a la Constitución, se desconcentraron en orden, sin que se produjeran incidentes.
Testimonios
Significativamente, los vecinos consultados coincidieron en reclamar la plena vigencia de valores éticos y cívicos.
Así, Zanzi opinó que se trató de “una protesta pacífica, como en todos lados; una demostración de que estamos juntos contra algo que nos parece mal, como la reforma a la Justicia”. Entre los motivos de descontento incluyó al “avance sobre el Poder Legislativo, que es solamente una escribanía del Ejecutivo y no representa realmente al pueblo”.
Consideró que “ellos [por los legisladores] tienen que pensar que son representantes del ciudadano”, y enfatizó: “Los ciudadanos somos estos que estamos acá, y no queremos lo que está pasando. Tampoco queremos que se vaya nadie, sino que actúen correctamente y no roben”.
A su vez, Esther Artesi recordó que “el ser humano nace y muere libre”, se pronunció por “una República con división de poderes”, consideró que “esto que están haciendo es una dictadura disfrazada de democracia” y declaró: “No es esto lo que quiero para mis hijos y mis nietos, sino que vivamos en paz y en libertad”.
En el mismo sentido, Pablo Pluda sintetizó: “Estoy manifestando porque estoy cansado de autoritarismo y de que me dirijan la vida: quiero ser libre y que mis hijos vivan en un país libre”.
Por su parte Norma Mitre, “igual que Bartolomé”, que se presentó como maestra jubilada, manifestó: “Quiero defender la justicia para los chicos y también para los pobres jubilados, a los que les están descontando el impuesto a las ganancias sin ningún derecho”. Pidió “que Dios escuche las súplicas de todo el pueblo” y reclamó: “Basta de monarquía, queremos democracia y República”.
Otra manifestante, Gloria Houlman, habló de su hartazgo “de que nos metan la mano en el bolsillo y de la corrupción”, e instó a que “arreglen las cosas como tiene que ser y se dejen de robar”. Sin nombrarlo, apuntó al Gobierno de la Ciudad cuando se quejó del estado de “la salud pública, la educación, los hospitales y el arroyo Maldonado, que [su alivio] no está terminado”.
Cabe suponer que Natalio Federico resumió el sentir de muchos cuando dijo: “Estoy acá porque creo que hay que participar para defender la Constitución, la República y las instituciones”. Haciendo referencia a una reciente denuncia, ironizó: “Lástima que no podamos hacer los paquetes de un kilo de billetes como ellos, soy un jubilado que cobra la mínima”. Así y todo, expresó su satisfacción “porque sabemos que estamos participando”.









