“No piden masitas, ni dulces, ni chiches”
- Por Tras Cartón
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En las últimas horas, mucho se ha dicho, escrito y especulado sobre los posibles alcances y efectos del paro de hoy. En ese contexto, no parece ocioso recordar las razones que asistieron a las organizaciones convocantes.
De la CGT
Así, el plenario de delegaciones regionales de la CGT opositora al Gobierno, conducida por Hugo Moyano, confeccionó un documento titulado precisamente “Las razones del paro”, que comienza diciendo que “la cartera económica se debate como un primitivo jugador de ajedrez apremiado por los tiempos sociales y políticos”.
Y prosigue: “En cada movimiento ha elegido sacrificar peones y convencer a todo el país que está siendo atacado por una conspiración promovida por agentes externos y replicada fronteras adentro por el reclamo de empresarios y trabajadores”.
“Es por ello”, dice, “que resulte necesario realizar una descripción precisa de la situación”.
El primer apartado del documento, que se refiere a caída de salarios, empleo e inflación, pone de manifiesto que “el ajuste de la economía argentina ha recaído sobre los trabajadores”. Menciona “una crisis en la que, si bien estamos en un mundo globalizado, las responsabilidades hay que buscarlas adentro, más precisamente en el obcecado programa económico en el que no se advierte una salida a la crisis a la que el mismo modelo nos arrastró”.
Señala que “el desempleo ha aumentado, aun en las siempre increíbles estadísticas oficiales” y que “a ello hay que sumarle la creciente intervención estatal, incapaz de ocultar la desocupación a través de planes asistenciales que intentan, sin éxito, reemplazar el trabajo genuino”.
Y precisa que “entre ambos grupos, desocupados plenos y planes, suman más de 4 millones de trabajadores en problemas de acceso a fuentes laborales productivas”.
“En paralelo”, observa, “tenemos una población de 8 millones de trabajadores ‘en negro’ sin acceso a los derechos de un trabajo registrado según marca la ley”.
Advierte además que, “ante ese esquema de grandes problemas de trabajo, nos movemos en una economía que admite un índice inflacionario interanual mayor al 35 %, con paritarias que pierden ante ese proceso, en tanto el salario decae en su poder adquisitivo mes a mes”.
“Como si esto fuera poco, la presión tributaria recae en forma directa y mayor sobre los trabajadores que están ‘en blanco’ por medio del impuesto a las ganancias y la exclusión del pago de asignaciones familiares”, añade.
Y sintetiza: “El resultado de este cuadro es que tenemos una situación social preocupante: recesión, inflación descontrolada, multiplicidad de suspensiones y despidos, pérdida del poder adquisitivo, aumento del empleo ‘en negro’, ‘parate’ en la creación de empleo, planes asistenciales que se eternizan, fuerte presión fiscal y mayor pobreza”.
Destaca que “esto último implica serios problemas coyunturales que llevará tiempo solucionar, al mismo tiempo que desnuda el relato de la mejor distribución de la riqueza hacia los trabajadores”, quienes en la actualidad “apenas participan en poco más del 30% de lo que producimos, el resto de la torta queda en poder de los dueños del capital y de la tierra”.
En el siguiente apartado, dedicado al impuesto a las ganancias, se alude a las agresiones soportadas “por el hecho de defender los derechos de quienes caen en la voracidad fiscal del impuesto a las ganancias sobre la Cuarta Categoría”.
Aquí, el documento sostiene que “la justificación de los impuestos radica únicamente en que se los destine a cubrir los gastos del Estado en beneficio de toda la comunidad” y que “esos gastos (seguridad-salud-educación-jubilaciones) constituyen la vinculación entre lo recaudado y la prestación que se brinda”.
“La ciudadanía duda de que los impuestos se traduzcan en beneficios concretos, ¿o acaso tenemos seguridad en los barrios, tenemos jubilaciones dignas, acaso se han logrado hospitales y escuelas decentes?”, se pregunta.
El último apartado, consagrado a las jubilaciones, empieza por afirmar que “nuestros jubilados no pueden ser simples espectadores y observar cómo la caja del Anses es utilizada para muchas políticas denominadas anticíclicas, mientras se les niega el pago de las deudas judiciales”.
Hace notar que “nadie puede decir que 3.200 pesos (a septiembre) es una retribución justa para aquellos que han trabajado y aportado toda su vida ¡esto también es una injusticia!”, enfatiza.
Y, aduce, “por lo que seguimos reclamando una suma que permita hacer frente a la canasta básica de los jubilados porque en ningún caso el haber puede ser inferior a $ 6.500, el doble de lo que hoy perciben”.
En sus párrafos finales, el documento explica: “Estos son los motivos de nuestra protesta, un llamado de atención a todas las fuerzas políticas para que asuman estos problemas. Un llamado de atención al gobierno que debe dejar de hacer enroques frente al tablero. Un llamado a la unidad sindical dada la gravedad de la situación y los peligros que trae aparejados”.
Y concluye: “No es lógico agitar fantasmas, es mucho más lógico trabajar para ordenar una economía paralizada. El reloj está corriendo, el tiempo se acorta, ya cedimos peones, alfiles, y las torres se ven amenazadas. Si queremos evitar el jaque mate lo mejor es demostrar grandeza y responsabilidad frente al pueblo argentino”.
De la CTA y otras organizaciones
Por su parte, la CTA opositora de Pablo Micheli, junto con la Coordinadora Sindical Clasista-Partido Obrero, la Corriente Clasista y Combativa (CCC), el Movimiento Socialista de los Trabajadores (MST), Barrios de Pie, la Organización de Trabajadores Radicales (OTR) y otras organizaciones sindicales, sociales, políticas y estudiantiles, convocaron a una jornada nacional de lucha de 36 horas en todo el país, que comenzó a mediodía de ayer con paro, movilización y piquetes y confluirá hoy con la CGT.
Según especificaron, la protesta contempla las siguientes demandas: prohibición de despidos y suspensiones: “fábrica que cierra, fabrica que se ocupa”; aumento salarial de emergencia y de todos los planes sociales y jubilaciones; 82% móvil para los jubilados; eliminación del impuesto al salario; desprocesamiento de todos los luchadores sociales; derogación de la Ley Antiterrorista; no a la Ley Antipiquetes y libertad a los presos por luchar, y, por último, suspensión del pago e investigación de la deuda externa.
Cabe destacar que ayer, durante la marcha al Congreso Nacional que realizaron numerosos militantes de esas organizaciones, una delegación fue recibida por los jefes de distintos bloques opositores de la Cámara de Diputados, a los que entregaron un pliego que contenía esas reivindicaciones.
“Dicen los diputados de la oposición que están a punto de arrebatarle la mayoría absoluta al kirchnerismo”, reveló después Micheli en su discurso. Y anticipó: “Si ocurre eso, la oposición tendrá la oportunidad de resolver los problemas que no resuelve el Ejecutivo, y no habrá más excusa que impida tratar la ley que prohíba los despidos y las suspensiones, que debe ser urgente, para que no haya un solo despido más”.
Del Encuentro Sindical Combativo
“Hay una dura pelea contra el ajuste del Gobierno de Cristina, de los empresarios y de la burocracia traidora como la del SMATA”. Así comienza una declaración del Encuentro Sindical Combativo, que puntualiza que “este paro fue convocado de una semana para otra, sin asambleas en los lugares de trabajo, evitando una mejor preparación”.
“Sin embargo, y más allá de la irresponsabilidad de sus convocantes”, concede, “eso no nos debe hacer perder de vista que puede ser una medida para unificar a todos los trabajadores del país contra las suspensiones y los despidos, en apoyo a las luchas de Lear, Emfer y Donnelley, reclamar la anulación del impuesto al salario (ganancias), por salarios iguales a la canasta familiar, para que se reabran las paritarias y para exigir que la plata de la deuda externa vaya para salario, trabajo, salud, educación y vivienda, no a los usureros internacionales”.
Y prosigue: “Condenando también la represión y criminalización de la protesta del gendarme Berni con la venia de Cristina. Y la persecución a las internas y delegados combativos e independientes de la burocracia. Por la absolución de los trabajadores condenados en Las Heras”.
Por último, expresa: “Para ser consecuentes, consideramos que el paro del 28 tiene que ser parte de un plan de lucha nacional para derrotar el ajuste. Paramos el 28, que sea activo y exigiendo desde ya la continuidad, realizando piquetes en todo el país. Para que la crisis la paguen las patronales, los empresarios y las multinacionales, no los trabajadores”.






