Indignación, mentiras y verdades
- Por Tras Cartón
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El video conocido con el título de “Gendarme Carancho”, filmado durante una protesta en la ruta Panamericana contra los despidos y suspensiones en la empresa Lear, provocó la indignada reacción de la población y tuvo repercusiones en ámbitos legislativos y judiciales.
Las imágenes muestran cómo el comandante de la Gendarmería Nacional Alberto López Torales se arroja sobre el automóvil de un manifestante para simular ser atropellado, tras lo cual el conductor es sacado por la fuerza del vehículo y detenido después de sufrir una lluvia de golpes y patadas por parte de varios uniformados.
La condena social se manifestó principalmente a través de la red social twitter, donde el referido comandante es objeto de reprobación y también de burla, comparándoselo con el futbolista holandés Arjen Robben.
En lo que hace al ámbito parlamentario, el diputado nacional Nicolás del Caño (PTS-FIT) presentó en el Congreso nacional un pedido de interpelación urgente al secretario de Seguridad de la Nación, Sergio Berni, “para que dé explicaciones por la gravísima actuación de la Gendarmería Nacional Argentina en las manifestaciones protagonizadas desde el mes de julio por los trabajadores de la autopartista Lear y las organizaciones solidarias con su lucha contra los despidos y suspensiones ilegales”.
La iniciativa de Del Caño –cuyo partido filmó y difundió el video en cuestión, juntos con otros que revelan distintas acciones represivas por parte de esa fuerza– cuenta con el acompañamiento de los diputados Manuel Garrido (UCR), Victoria Donda (Libres del Sur), Alcira Argumedo (UNEN), Graciela Villata (Frente Cívico), Claudio Lozano (UP) y Omar Duclós (GEN).
Para Del Caño, “desde que comenzó el reclamo por la reincorporación de los trabajadores de Lear, injustamente despedidos, la Gendarmería montó bajo las órdenes de Berni sucesivos operativos, totalmente ilegales, para detener la manifestación pacífica y solidaria con su lucha, reprimió violentamente a los manifestantes, privó ilegalmente de su libertad a la hija de desaparecidos y nieta restituida María Victoria Moyano Artigas, e infiltró con agentes de civil a las organizaciones solidarias.”
El Gobierno defiende y justifica al gendarme
Así las cosas, el Gobierno nacional, por vía del Ministerio de Seguridad de la Nación, a cargo de María Cecilia Rodríguez, salió a justificar el accionar del cuestionado jefe de Gendarmería.
Lo hizo en un comunicado en el que expresa, después de otras consideraciones, que “la iniciativa del comandante Juan Alberto López Torales fue consecuencia de la negativa a acatar la orden impartida por la fuerza de seguridad federal dependiente del Ministerio de Seguridad de la Nación, ante el riesgo de generación de un accidente contra otro vehículo o contra el conjunto de gendarmes apostados en la autopista”.
Dice después que “el comandante López Torales actuó en acuerdo con la ley y en cumplimiento de un procedimiento policial dispuesto para liberar las arterias vehiculares interrumpidas por un grupo de personas empeñadas en entorpecer el normal desarrollo del tránsito de todos los ciudadanos”.
Insólitamente, agrega: “Los abogados de las personas imputadas de violar el artículo 194 del Código Penal, interrumpiendo las rutas, intentan presionar a la opinión pública alentando lecturas conspirativas en las que sus defendidos, los obstructores permanentes del tránsito, serían en realidad víctimas inocentes”.
También defendió a López Torales el secretario de Seguridad, Sergio Berni, quien lo hizo en declaraciones formuladas a distintos medios. “El gendarme lo único que hizo fue detener la marcha del auto”, adujo en una entrevista radial, en la que dijo asimismo que “el conductor no está procesado por el accidente” sino “por haber violado el artículo 194 [referente a los cortes de tránsito] y por haber desobedecido durante 40 minutos todas las ordenes que le dio la Gendarmería”.
En palabras de Berni, López Torales “no fingió; el gendarme se le cruzó y lo paró, después discutiremos si arriesgó su integridad física para detener a estas personas”.
Arguyó después que “cuando hay una persecución policial, la policía intercepta al que está en infragancia (sic)” y que “técnicamente lo que hizo el gendarme fue cumplir con su deber y hacer cesar el delito”.
Y recalcó: “Nadie dice que [el conductor] lo atropelló, ¿quién dice que lo atropelló? Acá lo que hizo la Gendarmería fue fue hacer cesar la flagrancia de un delito”.
E insistió: “La causa no es porque atropelló, acá no está en discusión si atropelló o no atropelló al gendarme, esta causa es por haber violado durante 40 minutos el artículo 194 del Código Penal”.
Lo que dice la causa
La abogada Myriam Bregman, defensora del detenido, desmintió al funcionario. “Como es su costumbre, Berni miente escandalosamente. Christian Romero increíblemente está imputado por la figura de atentado, resistencia a la autoridad y lesiones por embestir a López Torales, tal cual consta en la causa que lleva adelante el fiscal Diego Molina Pico”, informó.
Así puede leerse en un fragmento del texto de la causa, difundido ayer, que expresa: "Cuando personal de la Gendarmería Nacional se acercó al auto para disponer el operativo de seguridad vial, intempestivamente el imputado dio marcha al automóvil, atropellando a la víctima, a quien le causó lesiones de carácter leves".
Y prosigue: “Luego de ello, cuando el personal de la Gendarmería Nacional dio la orden al imputado de descender del vehículo e identificarse, el imputado desobedeció la orden legítimamente impartida por el funcionario público, intentando evadir el control de la Gendarmería Nacional, debiendo los funcionarios utilizar la fuerza pública para lograr su aprehensión”.
La abogada, que hace dos años denunció el “Proyecto X” de la Gendarmería, señaló también que en la detención de Romero tuvo activa participación un infiltrado que “se paseaba como uno más entre los trabajadores, luego daba instrucciones y señalaba a los efectivos de la Gendarmería indicando a qué manifestantes se tenía que detener y hasta intentaba tapar el registro de los hechos a los medios de comunicación presentes”.
Según reveló en Página12 Horacio Verbitsky, se trata de “el coronel (R) del arma de Caballería Roberto Ángel Galeano, un comando de 55 años que estuvo en las Malvinas con Mohamed Alí Seineldín, fue jefe de Inteligencia del Cuerpo de Ejército de Córdoba, y de Contrainteligencia en la Dirección de Inteligencia del Estado Mayor General del Ejército”.
Para más datos, “la ex ministra de Defensa Nilda Garré lo pasó a retiro y su amigo Berni lo recicló como coordinador de las fuerzas de seguridad”.
Bregman refirió que, después de la detención de Romero, y como quedó registrado en otro video recientemente difundido, Galeano “procuró volver a infiltrase entre los trabajadores y allí fue descubierto” y que, “ante la evidencia de los hechos, intentó robar la cámara de uno de los fotógrafos que lo reconoció y, luego de forcejear por ella, fue rescatado por sus compañeros gendarmes”.
La abogada manifestó que “la Gendarmería en manos de Sergio Berni actúa con una enorme ilegalidad” y anunció nuevas presentaciones ante la Justicia en ese sentido.
Por su parte, Del Caño fue categórico. “Berni miente escandalosamente y defiende lo indefendible. Los implicados en este accionar ya deberían haber caído. Exigimos que se presente en el Congreso de manera urgente, porque no puede pasar un día más sin que el Gobierno dé explicaciones”.






