29 de abril de 2013
REPRESIÓN EN EL BORDA
La Justicia prohibió las obras y multó a Macri

La Sala II en lo Contencioso Administrativo de la Ciudad prohibió al Gobierno de la Ciudad la calteración o instalación de nuevas estructuras de cualquier índole” en el predio del hospital Borda, e impuso sendas multas de $20.000 al jefe de Gobierno, Mauricio Macri; al procurador general, Julio Conte Grand, y al ministro de Desarrollo Urbano, Daniel Chain.
En los considerandos se destaca que la medida cautelar dispuesta por ese Tribunal el 28 de diciembre de 2012 “en la que se decidió suspender los efectos del Decreto 212/12 [de construcción de edificios del nuevo distrito gubernamental] se encuentra vigente y, en consecuencia, el GCBA se encuentra impedido de llevar a cabo cualquier medida vinculada” con esa construcción, hasta tanto esa sala “se expida respecto del recurso de apelación cuya resolución se encuentra pendiente”.
En consecuencia, ordenó al Gobierno de la Ciudad que “se abstenga de adoptar cualquier conducta que implique alteración o instalación de nuevas estructuras de cualquier índole en el sitio en donde se encontraba erigido el edificio donde funcionaba originalmente el taller protegido N° 19, como así también cualquier medida que afecte los derechos de los pacientes del hospital José Tiburcio Borda”.
Dispuso asimismo imponer sendas multas de veinte mil pesos a los referidos funcionarios, por desconocer el anterior fallo de la Cámara.
El fallo, que lleva las firmas de los jueces Fernando Lima y Mabel Danele, se conoció horas después de la violenta represión policial en terrenos aledaños al hospital, que provocó más de 70 heridos, entre los que se encuentran pacientes, médicos y otros trabajadores del establecimiento, así como periodistas de distintos medios y diputados de la Ciudad.
Como se sabe, los hechos se produjeron el viernes último, cuando el cuerpo de infantería de la Policía Metropolitana irrumpió en el lugar para apoyar los trabajos de demolición del taller protegido N° 19, dispuestos por el Gobierno de la Ciudad a efectos de construir allí los edificios del “nuevo distrito gubernamental”.
“Hacemos responsable al jefe de Gobierno, Mauricio Macri, por la irrupción violenta, con balas de goma, rompiendo el portón, candado, hiriendo a médicos, enfermeros, trabajadores, pacientes y trabajadores de prensa que vinieron a ejercer su tarea”, expresó en la oportunidad el bloque legislativo de Buenos Aires para Todos, cuyo jefe, el diputado Fabio Basteiro, resultó herido.
“En forma simultánea, equipos de demolición se hicieron presentes y comenzaron a sacar los muebles del taller y tiraron abajo sus paredes con topadoras. El jefe del operativo no ha proporcionado orden judicial alguna que autorice las acciones tendientes a la demolición de edificios del hospital Borda”, informó a su vez el bloque de Proyecto Sur, tres de cuyos integrantes también sufrieron los efectos de la represión.
“Hoy el manicomio de afuera vino adentro”, sintetizó Radio La Colifata.
Palabras de Macri
Esa noche, Macri culpabilizó por los hechos al “accionar de los violentos”.
Lo hizo en una conferencia de prensa en la que compartió el atril con Vidal, el jefe de Gabinete, Horacio Rodríguez Larreta, y los ministros de Salud, de Justicia y Seguridad y de Desarrollo Urbano, Graciela Reybaud, Guillermo Montenegro y Daniel Chain, respectivamente.
“No se puede entender y me da tristeza que tengamos un policía tratando de salvar un ojo, otro que intenta recuperarse de una conmoción cerebral, quince más que pasaron por el hospital, colegas de ustedes que recibieron balazos de goma, obreros que estaban trabajando agredidos”, comenzó diciendo Macri.
Y continuó: “Cuando uno analiza que lo que quiere es, en un terreno vacío que pertenece al Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, hacer una oficina pública para llevarse a toda la gente que trabaja en este edificio en el centro, a otro lugar que está postergado en la ciudad, lo que va a ser a favor de los que trabajan acá y de todos los vecinos del sur de la ciudad de Buenos Aires, no se entiende por qué este nivel de agresión”.
Explicó que ese proyecto “se ha debatido durante muchos años y se discutió y se dialogó con los gremios que se interesaron, y cuatro de los cinco, los mayoritarios, dijeron ‘estamos de acuerdo’, y el que no estuvo de acuerdo judicializó la situación”.
“Sigo pensando que no tenemos que ceder a los violentos porque los resultados están a la vista”, afirmó, y ejemplificó: “En Parque Centenario pasó lo mismo, hubo violencia para impedir que hiciéramos algo a favor de la gente, pero hoy es un lugar de encuentro de las familias, donde pasan un momento en armonía y tranquilidad debido a todas las obras que hicimos a pesar de los violentos”.
Y prometió: “Vamos a seguir trabajando, intentando dialogar, proponer, y esperemos que baje este nivel de violencia”.
En la Legislatura
Al día siguiente, en la Legislatura de la Ciudad Autónoma, tuvo lugar la interpelación al ministro Montenegro, pedida por los bloques opositores.
En la sesión, que se prolongó por más de seis horas, el funcionario anunció que no renunciará. “No es mi idea renunciar, la designación fue hecha por el jefe de Gobierno y sólo por su pedido o porque yo lo considere necesario voy a renunciar, y por el momento ni él me lo pidió ni yo creo que sea necesario”, dijo.
Según informó la Legislatura, “Montenegro describió que alrededor de las 7 de la mañana [del viernes] concurrió al taller de rehabilitación del nosocomio el personal del Gobierno de la Ciudad junto con dos empresas, una contratada para demoler el taller y otra para construir un cerco perimetral”.
Refirió asimismo que “a las 9 de la mañana intentaron personas ingresar al hospital y fueron agredidas dos personas de seguridad privada”, y que “por ello concurrió más personal de la Policía Metropolitana” a cargo del comisario Horacio Giménez. “El personal policial es agredido en distintas circunstancias", subrayó el ministro, quien informó que “18 policías resultaron heridos y dos oficiales se encuentran aún internados de gravedad”.
En la parte de la sesión destinada a las preguntas de los legisladores, Montenegro sostuvo: “Esta situación de violencia no fue provocada por la fuerza policial ni por el personal que estaba trabajando. Nosotros lamentamos la violencia, pero tengamos claro que la policía actúa en defensa de la ley. El personal policial estaba avalado por las decisiones judiciales y políticas”.
Con relación a “las lesiones que sufrieron algunos legisladores presentes en el recinto, periodistas, internos y trabajadores de sanidad”, Montenegro aseguró: “Si algún integrante de la fuerza no cumplió con el protocolo, va a ser investigado y sancionado correspondientemente”.
Por su parte, todos los diputados opositores expresaron la necesidad de que el ministro presentara la renuncia, aduciendo que “no hubo levantamiento de la medida cautelar dictada en diciembre por la Justicia, que prohibía la destrucción del taller” y poniendo el acento en “detalles de la represión a trabajadores y pacientes del hospital, familiares, legisladores y periodistas”.
De acuerdo con el informe de la Legislatura, muchos coincidieron en pedir además la interpelación de Rodríguez Larreta, Reybaud y Chain, y en instar al Pro a “una profunda reflexión sobre lo sucedido, pero que sea consolidada con hechos efectivos”.









