2 de mayo de 2012
EN LA ESCUELA PROVINCIA DE LA PAMPA
Padres y maestros se pronunciaron contra el cierre de grados
Por Haydée Breslav

A las puertas de la escuela Provincia de La Pampa, ubicada en la calle Caracas 1249, del barrio de Villa Mitre, docentes y padres de alumnos ofrecieron una conferencia de prensa para manifestar su oposición al cierre de grados que, según denunciaron, intenta realizar el Gobierno de la Ciudad.
Según se informó en la oportunidad, a principios del año escolar “el Ministerio de Educación del Gobierno de la Ciudad expidió una Disposición que establecía el cierre, de hecho, de 221 grados y cursos, basándose en un decreto de 1997 que establecía un mínimo de quince alumnos por aula para que estas se mantuvieran como tales”.
En primer término habló Federico Mercado, padre de un alumno que asiste a un segundo grado afectado por la disposición. En sus palabras,” la medida tiene un carácter desmedido y arbitrario” y “los argumentos de que la fusión no es cierre es una mentira flagrante”.
Analizando la situación, manifestó que “ante los problemas de matrícula que pudieran existir, el Ministerio debería haber accionado medidas efectivas” que les dieran solución, pero que “no sólo esto no sucedió”, sino que “su respuesta fue reactiva, como lo es el cierre de grados”.
Dijo también que “la gestión, y en este caso particular el Ministerio de Educación, ha demostrado una vocación absolutamente antidemocrática, negándose a dialogar con la comunidad educativa que planteó, de modos diversos y sostenidos, su rechazo masivo a la medida y el reclamo de diálogo”.
En ese contexto, atribuyó a ese Ministerio “la ausencia de un criterio pedagógico serio” puesto que, sostuvo, “los cierres están marcados bajo una lógica numérica y mercantil”. Al respecto, manifestó: “Nuestras hijas e hijos, nuestras alumnas y alumnos, son sujetos de derecho, no números sacables de un lado y apilables en otros”.
Le adjudicó asimismo a esa dependencia oficial “el desconocimiento de las realidades concretas de las escuelas” y explicó que “toda escuela implica una dinámica centrada en la posibilidad de aprender a partir de las necesidades de chicas y chicos, y esa posibilidad adquiere particularidades que una medida masiva y arbitraria como ésta ignora y pisotea”.
Finalmente aseguró que “la persistencia en la medida incurre en el desprecio de tales particularidades” y afirmó: “Familias y docentes decimos que en tanto nos vemos afectados directa y negativamente, por esta y otras medidas, no podemos permitir que se ignoren y se pisoteen los derechos que nos asisten como ciudadanos y que se desprecie lo que tenemos para decir sobre cuáles son las necesidades de las escuelas y cómo darle solución real y efectiva”.
A continuación habló la directora de la escuela N° 14 del Distrito Escolar 12, Magalí Casalongue, quien, recordando que la actividad tenía lugar “en una fecha tan cercana al 1° de mayo”, expresó: “Quiero dejar en claro que nuestro derecho de trabajadores se basa en el derecho de los chicos a educarse, a tener una educación digna, pública, gratuita y laica; no hay otro modo más democrático”.
Al respecto, subrayó: “Nosotros no discriminamos ni diferenciamos: para nosotros todos los chicos son iguales, y como docentes responsables de la educación de ellos no queremos que los cuenten porque no son números; los chicos son justamente eso, chicos”.
Por último, exhortó: “Que nos escuchen las autoridades, que escuche el Gobierno de la Ciudad, que está haciendo oídos sordos a todo esto y lo único que hace es bajar disposiciones en forma arbitraria, mientras sigue dando indiscriminadamente subsidios a todas las escuelas privadas de la zona”.
Siguió Jorge Adaro, maestro de la zona sur y representante del sindicato docente Ademys, quien denunció que “en esta no consulta del Ministerio a la comunidad, las comunidades han presentado propuestas que resolvían algunas cuestiones en la zona sur de la capital” pero que “es claro que el gobierno no escucha y no dialoga”. Y prosiguió: “Nosotros seguimos igual que el primer día, diciendo que no vamos a permitir el cierre de ningún grado”.
Después de proponer “que se abra la discusión a nivel ciudad de Buenos Aires sobre los subsidios a la escuela privada”, sostuvo: “En momentos en que hay una intención de recuperación de las empresas públicas y de los espacios públicos, vamos a seguir defendiendo la escuela pública y no vamos a permitir que se sigan destinando dineros de la ciudad para las empresas de educación privada”.
Luego Mabel Sampaolo, representante del gremio docente UTE en el distrito 12, consideró en su breve intervención que “esta es una batalla en la continuidad de la lucha que hay que librar” porque, aseguró, “la política de esta gestión es barrer con todo lo público” y “lo que está sucediendo es de terror” puesto que “pensar que los chicos son números, como ya se dijo, es algo inconcebible”.
Finalizó reclamando “más escuelas públicas en el sur, más docentes y más proyectos de grado en las escuelas del norte y más escuelas públicas para todos”.
Invitada a hacer uso del micrófono, la defensora adjunta del Pueblo de la Ciudad, Graciela Muñiz adhirió “a las palabras de quienes hablaron antes” y remarcó que “los niños no son números, sIno sujetos plenos de derecho”. Opinó que “parece que hay reajuste económico en las escuelas públicas y tenemos cierre de grados, pero que a eso le llaman fusión” al tiempo que “se reparten indiscriminadamente subsidios a las escuelas privadas”. E instó: “No aflojemos, sigamos en la lucha por la mejor educación, que es la que imparte la escuela pública”.
A renglón seguido Olga Kirichif, maestra de la escuela anfitriona, anunció: “Esta comunidad luchó y seguirá luchando por esta educación pública tan importante, que nos iguala y nos da igualdad de oportunidades. Un alumnito de cuarto grado me decía ‘¿seño, sabe por qué me gusta venir a esta escuela? Porque acá somos todos iguales, pero a la vez somos diferentes’”.
Muy emocionada, se preguntó: “En una situación como la que estamos viviendo, ¿qué mejor que estudiar nuestras raíces? Esto nos lo da la educación pública”. Y enfatizó: “Señores, a los que no las conocen, los invito que vengan a visitar las escuelas, y van a ver qué hermosos trabajos realizan nuestros niños. Yo no pertenezco a ningún gremio político, les estoy hablando realmente desde el corazón y desde la convicción”. Finalmente, reivindicó: “No al cierre de grados y sí a una educación pública de calidad para todos y todas”.
Por último la secretaria de la escuela, Leticia Claudia Ramos, se dirigió directamente al titular del Ministerio de Educación del Gobierno de la Ciudad, Esteban Bullrich. “Señor ministro de Educación, a usted que tiene a sus hijos y familiares en escuela privada, le digo yo, que me eduqué en escuela privada pero soy docente de alma de escuela pública, ¿salió alguna vez a ver la zona sur?”
Después de poner de manifiesto distintas falencias relativas a la gestión, preguntó al funcionario: “Señor ministro, ¿por qué no se molestó cuando las escuelas no tenían gas? Porque son públicas: claro, lo público no le conviene, no le trae ganancia al gobierno”. Y observó: “Se olvida de que usted fue elegido por la comunidad; a ustedes los votó el pueblo, y el pueblo quiere la escuela pública”.
En ese sentido, continuó: “Deberían dar el ejemplo y no irse tanto a los countries sino bajar a las villas, y trasladar a sus chicos de las escuelas privadas a las públicas, porque ustedes son agentes públicos: en otros países todo aquel que ocupa un cargo público lleva a sus hijos a escuelas públicas, este es el único país donde solamente es el bolsillo de ustedes lo que interesa. Total, las escuelas para qué sirven, si la pública no da ganancia y la privada sí”.










