Nuestro adiós a Norberto Galasso
- Por Tras Cartón
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El historiador Norberto Galasso falleció a los 90 años. Más allá de su faceta como intelectual prolífico, desde nuestro medio pudimos conocer de cerca su trato cálido y sencillo. En 1998, gracias a una iniciativa del colectivo La Paternal se mueve, visitó la Escuela Provincia de Mendoza y demostró una gran ductilidad para conectar con los niños de primaria. Años después, en 2002, en un periodo en que se hallaba sumergido en una investigación sobre los orígenes de la deuda externa argentina, nos abrió las puertas de su casa en Parque Chacabuco para una entrevista que se convirtió en la nota de tapa de nuestra edición de junio.
“Yo creo que la lucha ideológica en el terreno de la historia tiene mucha importancia, porque la posibilidad de actuar en un país determinado y de transformarlo, que es lo que ambicionamos, está ligada a un conocimiento muy profundo de la realidad; y no hay mejor manera de conocer la realidad que ir hacia atrás para ver cuál fue la historia, que es la política pasada”, fue una de las definiciones salientes que nos dejó en aquella entrevista.
Y en otro pasaje nos decía: “En toda sociedad, a la gente la moldea la clase dominante. Nosotros mismos hemos tenido experiencias semejantes: en los colegios se exaltaba a la Argentina –por lo menos antes– como una cosa ajena a América Latina. Era el país europeo, el que había recibido inmigración, el país blanco. Y esto que se le dice a un chico de diez años deriva en el tipo que cree que la culpa de todo la tiene el boliviano o el paraguayo de la esquina. El carácter competitivo que tuvo la escuela primaria con el cuadro de honor, ese individualismo fomentado en lugar de la solidaridad, después trae el fenómeno de la gente que quiere brillar en la sociedad y algunos lo hacen convirtiéndose en traidores a la patria, poniéndose al servicio de los grandes capitales. Es un sistema perverso, de ahí que yo coincida totalmente con el planteo de Guevara del “hombre nuevo”; es decir que hay que hacer un socialismo no burocrático, participativo, con un cambio fundamental, y que la solidaridad predomine en las relaciones entre los seres humanos”.
Partió el historiador, pero nos dejó su cuantiosa obra y el espíritu crítico de su pensamiento.