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Primeros cacerolazos en la cuarentena

Primeros cacerolazos en la cuarentena

Anoche y anteanoche, pocos minutos después de que desde los balcones y ventanas a las calles, ahora desiertas, de la ciudad, se alzaron los aplausos que homenajean a los profesionales de la salud, al seco ruido del batir de palmas se sumó un sonido metálico: primero se oyó un tintineo, que fue creciendo en fuerza e intensidad hasta distinguirse al fin el inconfundible clang clang de las cacerolas porteñas.

La convocatoria fue lanzada por las redes sociales para reclamarles a los políticos que se bajen sus sueldos, y encontró significativa respuesta en los habitantes de los distintos barrios de la ciudad que, como es habitual, se manifestaron además con bocinazos, silbatos y otros recursos estridentes.

Entre las repercusiones en la política porteña, una de las primeras fue la del senador nacional por la Ciudad Martín Lousteau, quien en declaraciones radiales manifestó que “lo que estamos viviendo desde el punto de vista económico es una calamidad muy grande”, donde “nadie tiene certidumbre de ingresos en el sector privado, y en cambio en el sector público tenés certidumbre de ingresos, por lo menos en los distritos más ricos y en la Nación, porque tiene la posibilidad de emitir”, y consideró que “si vos tenés holgura porque tenés un sueldo alto, y certeza de cobro de ese sueldo, este es el momento en que tenés que mostrar solidaridad”.

Observó seguidamente que “en la política no es solamente un problema de cuánto ganan, que hay muchos que ganamos bien”, sino que “también es un problema de cantidad, porque alguien puede tener un sueldo y después, como sabemos, un montón de otros contratos por otro lado”.

Dijo luego: “Esta es una gran oportunidad para revisar cómo funciona nuestro Estado en líneas generales, dónde pone el dinero, con qué prioridad, y me gustaría ver no solamente un recorte a la política sino un recorte a todos aquellos sueldos altos del Estado que tienen certeza de que van a cobrar y que no estén abocados especialmente a lidiar con las consecuencias de la pandemia; y que todo eso se redireccione a las áreas donde hoy necesitamos reforzarlas con recursos humanos, recursos materiales, etcétera”.

Afirmó que “eso hay que hacerlo en todos los distritos que lo pueden hacer”, que “en la ciudad de Buenos Aires lo tenemos que hacer” y que “el gobierno nacional lo debería hacer”, y remarcó que “esto involucra a todos los cargos políticos, pero involucra además a aquellos que hoy, por la circunstancia pero además en términos estructurales, tienen privilegios dentro del Estado con respecto a la norma general de la ciudadanía”.

En ese sentido, señaló que “eso vale para jueces, vale para jubilados de privilegio, vale para empleados de banco del Estado a los que el propio banco les paga el impuesto a las ganancias, vale para los senadores, vale para los diputados, vale para los legisladores de la Ciudad, vale para muchos, para todos los que no estamos en la línea directa de contacto con la pandemia todo el tiempo”.

El senador remitió además a un artículo de su autoría publicado recientemente en Infobae, en el que destaca, entre otras cosas, que “esta crisis es un gran motivo para revisar el funcionamiento de nuestro Estado y dar señales de lo que vamos a modificar, qué prioridades revela en su gasto, y los sectores que se lo apropian a través de privilegios en desmedro de la mayoría y de lo realmente importante”.

En cuanto a la Legislatura de la Ciudad Autónoma, no hubo, por lo que sabemos, presentaciones de proyectos ni declaraciones de bloques en ese sentido, si bien algunos de sus integrantes se manifestaron individualmente.

Así, la legisladora Carolina Estebarena (VJ) escribió en su cuenta de Twitter que adhiere “a la propuesta de Juntos por el Cambio de bajar el salario de los funcionarios de los tres poderes, y que vaya para ayudar a quienes por la cuarentena están privados de ingresos”.

La legisladora se refería a la carta abierta que el interbloque de Juntos por el Cambio de la Cámara de Diputados de la Nación había enviado al presidente Alberto Fernández en la que le sugiere "se constituya un Fondo para paliar la crisis sanitaria del coronavirus y la crisis económica en el sector productivo, con el recorte del 30% de los haberes de cargos jerárquicos de todo el sector público, es decir, de los tres poderes del Estado nacional.

A su vez, el representante del PO, Gabriel Solano, tuiteó que “hay que bajarles el sueldo a los políticos y hay que subirles los sueldos a los trabajadores”, recordó por ese medio que desde su espacio político han “presentado una y otra vez proyectos para que los diputados ganen como un trabajador”, y destacó: “Pero eso no debe confundirse con avalar la rebaja de salario a los trabajadores. Son cosas MUY distintas”.

Recortes en Diputados

En relativa sintonía con el reclamo de los cacerolazos, horas después del primero, y según informaron los principales medios, el presidente de la Cámara de Diputados de la Nación, el oficialista Sergio Massa, empezó a trabajar en un plan de recortes que llegaría al 40% de las dietas de los integrantes del cuerpo, incluiría restricciones en pasajes y viajes e incluso suspensiones de asesores.  

De acuerdo con esas informaciones, esas reducciones significarían un ahorro de alrededor de 200 millones de pesos, que se destinarían a la Cruz Roja y otras instituciones afines.

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