Cordial visita de Larreta a Bergoglio
- Por Tras Cartón
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A pesar del hermetismo que intentaron mantener el Gobierno de la Ciudad y el Vaticano, tomó estado público el encuentro entre sus respectivos jefes, el reelecto Horacio Rodríguez Larreta y el papa Jorge Bergoglio, que se realizó en Santa Marta, donde este último reside, el sábado pasado.
La reunión, a la que Rodríguez Larreta asistió acompañado por su esposa, Bárbara Diez, tuvo el carácter de audiencia privada y no se permitió sacar fotos. Según trascendió, se desarrolló en términos cordiales y se habló sobre la situación por la que atravesará el país a partir del 10 de diciembre próximo.
La visita al pontífice se efectuó durante el viaje del jefe de Gobierno por Italia, donde también dialogó con la alcaldesa de Roma, Virginia Raggi, en una reunión de la que participó el embajador argentino en ese país, Tomás Ferrari. Según informó Télam, en la oportunidad trataron “la posibilidad de una asistencia técnica de la capital italiana para la preservación del centro histórico de la ciudad de Buenos Aires”.
Distintos observadores coinciden en destacar el buen vínculo que han sabido cultivar el mandatario civil y el eclesiástico desde los tiempos en que el primero se desempeñaba como jefe de Gabinete de Mauricio Macri cuando este era titular del Ejecutivo local, y el segundo fungía como arzobispo de Buenos Aires.
La ascensión del uno a la Jefatura de Gobierno de la Ciudad y del otro a la del Vaticano no enfriaron esa relación; antes bien, ambos se encontraron en Santa Marta en agosto de 2016 y en noviembre de 2017, y en mayo de 2018 se comunicaron por teleconferencia en oportunidad de la inauguración en la Villa 31 de la sede porteña de Scholas Occurrentes, la cuestionada organización educativa internacional que ideó e impulsa Bergoglio. Y dos meses después, como informamos oportunamente, Rodríguez Larreta consagró su vida, su gestión y la Ciudad de Buenos Aires al Sagrado Corazón de Jesús. Estas dos últimas actividades, que tuvieron un carácter más político que religioso, se realizaron en medio de la gran movilización popular por el aborto legal, seguro y gratuito.
Los analistas señalan también que la aceitada relación que ha tejido Larreta con el Vaticano contrasta con la tirantez que ha caracterizado a la que mantenía quien hasta ahora fue su jefe político, el presidente Mauricio Macri, y no faltan quienes mencionan asimismo la oposición entre este trato cordial y el enojo que habría manifestado Bergoglio ante el anuncio del presidente electo, Alberto Fernández, de que enviará al Congreso un proyecto de ley de despenalización del aborto, que recibió muy desfavorables comentarios por parte del arzobispo de La Plata, Víctor Fernández, muy cercano al actual papa.
Por su parte, Larreta se ha ocupado también de establecer y desarrollar un buen vínculo con el sucesor de Bergoglio en el Arzobispado de Buenos Aires, el cardenal Mario Poli, ante quien hizo el juramento al Sagrado Corazón, y a cuyas instancias, indican los analistas, ubicó a la ex legisladora Victoria Morales Gorleri, quien entre 1997 y 2007 se desempeñó como coordinadora y evaluadora de programas sociales y educativos en la Vicaría Episcopal del Arzobispado, en el segundo lugar de la lista de candidatos a diputados nacionales por la Ciudad de Buenos Aires.
Los observadores remarcan además que todo esto forma parte de la incipiente pero firmemente determinada carrera que el reelecto jefe de Gobierno ha emprendido hacia el sillón de Rivadavia, en el que aspira a sentarse dentro de cuatro años.