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Metrobús: ¿Estación Argentinos Juniors?

Metrobús: ¿Estación Argentinos Juniors?

Se presentó en la Legislatura de la Ciudad Autónoma un proyecto para instar al Poder Ejecutivo local a realizar las gestiones necesarias para denominar “Asociación Atlética Argentinos Juniors” a la estación del Metrobús de la avenida San Martín ubicada sobre esta, entre sus intersecciones con la de Álvarez Jonte y las calles Punta Arenas y 12 de Octubre.
En los fundamentos de la iniciativa, perteneciente a la diputada Cristina García de Aurteneche (PRO), se exponen los puntos más salientes de la historia de la nombrada institución. Así, se menciona que todo empezó el 14 de agosto de 1904, cuando “un grupo de muchachos amigos que se destacaban ampliamente jugando [al] fútbol disputaron un encuentro entre dos equipos: Sol de la Victoria y  Mártires de Chicago”, que tuvo lugar “en un campito que se encontraba donde hoy está el monumento al Cid Campeador”.
Al día siguiente, se precisa, en “una obra en construcción en la avenida Corrientes y [la calle] Aráoz”, y “entre andamios y ladrillos, se celebró el acto de fundación del nuevo club”. Entre los socios fundadores, se nombra a Julián Ducasse, Luis y Ángel Cagnoli, los hermanos José y Carlos Agostini, Carlos y José Braga, Luis Cavatorta, Francisco Demarco, Vicente Pirro, Ernesto Capurro, Juan Curballati, Alfredo Sifredi, Antonio Castellano y Leandro Ravera Bianchi, quien fue designado presidente.
En cuanto al nombre de la institución, se cuenta que “una de las primeras cuestiones que surgieron” cuando “el flamante y modesto club comienza a organizarse” fue “armar el sello oficial”, y que en principio “habían decidido que el nombre fuera Asociación Atlética y Futbolística Argentinos Unidos de Villa Crespo”. “Pero”, se prosigue, “cuando fueron a encargar el sello el propio fabricante sugirió cambiarlo por uno más corto y es allí donde deciden la denominación definitiva: Asociación Atlética Argentinos Juniors”.
En lo que hace al historial deportivo del club, el texto empieza por puntualizar que “en 1905 sale campeón de la Liga Central de Fútbol” y que “en 1913 y con motivo de producirse una escisión en el naciente fútbol argentino, se le ofrece competir en la primera división que recién se formaba”, pero que ese “ofrecimiento es rechazado por entender que el ascenso debía ganarse en la cancha” y efectivamente así se logra en 1921.
Se señala después que en 1925, “en un partido amistoso contra Huracán, al que Argentinos vence por 4 a 3”, se “inaugura un estadio en la avenida San Martín y Punta Arenas, en terrenos alquilados en ese entonces al Ferrocarril Pacífico, actualmente Ferrocarril General San Martín”, que “era un moderno estadio para la época, con capacidad para más de 10.000 personas”, y que “a esa cancha se le debe el arraigo definitivo al barrio de La Paternal”.
Se recuerda seguidamente que “en 1931 se funda el profesionalismo”, lo que “acrecienta las diferencias entre clubes grandes, con mucho poderío económico y político, y clubes chicos de barrio, nacidos a base del esfuerzo y la amistad” y que “en 1934 se cristaliza la primera arbitrariedad, porque se decreta el descenso de Tigre y de Quilmes y la fusión de Argentinos Juniors con Atlanta y de Talleres de Remedios de Escalada con Lanús”.
Claro que, se explica a continuación, “los dirigentes de Argentinos se negaron permanentemente a esa fusión, por lo cual esta queda sin efecto a mediados de año, cuando el club Atlanta es intervenido”.
La reseña prosigue recordando que “se desciende en 1937, se pierde la cancha, la sede y el club casi desaparece, solo quedaron 100 socios”, pero que “la aparición de Gastón García Miramón como presidente, de la mano del tesorero Inocente García, le otorga un nuevo impulso” puesto que “consigue los terrenos de Juan Agustín García y Boyacá, para construir una nueva cancha”.
Se precisa a renglón seguido que “allí no había nada, era un pastizal abandonado y sucio” pero que “con la ayuda de gente de todo el barrio, ese terreno se pone en condiciones y en 1940 se inaugura el viejo estadio de tablones”.
Es así, continúa, como “Argentinos vuelve a ser local, todo el barrio se encolumna detrás de él y lo corona, ganando el Torneo de Ascenso en forma brillante”, no obstante lo cual “la AFA le niega el ascenso” arguyendo que el club “no poseía un estadio en condiciones aptas para primera división”, pese a que “en años anteriores otros clubes que lograron el ascenso tenían estadios en peores condiciones”.
Según consta en este trabajo, el club logra finalmente el ascenso en 1955, oportunidad en que “se lo apoda El Tifón de Boyacá por su manera de jugar y apabullar a sus rivales, especialmente en su modesto estadio”.
Por otra parte, “en 1965 se adquieren los terrenos de Bauness y Tronador, por iniciativa del dirigente Florentino Alem”, predios “que eran utilizados como depósito de la Fuerza Aérea Argentina”, en los que “se comienza a construir el Complejo Polideportivo Las Malvinas que posee hoy 4,5 hectáreas totalmente construidas, donde se realizan muchas actividades deportivas, sociales y culturales por parte de los más de 10.000 socios que posee actualmente el club”, lo que “extiende el área de influencia más allá de los barrios de La Paternal y Villa Mitre, incorporando barriadas como Chacarita, Agronomía, Parque Chas, Villa Ortúzar, Villa del Parque, Villa Devoto y Villa Urquiza, logrando ampliar la masa societaria”, mientras que “en este mismo predio, pero por una entrada independiente por la calle Gutenberg, se encuentra un microestadio cubierto denominado Malvinas Argentinas, con capacidad para 8.000 personas”.
Después de consagrar varios párrafos al paso por el club de Diego Maradona, los fundamentos del proyecto especifican que “a fines de 1989 se adquieren unos terrenos en la zona popularmente conocida como Bajo Flores”, comprendidos entre las avenidas Riestra, Castañares, Lafuente y la calle Portela, entregándose “como parte de pago la sede social que el club poseía en la calle Artigas”, donde hoy funciona el Centro Cultural Resurgimiento.
Se puntualiza también que “en 2010 se escrituran a nombre del club los terrenos donde se halla el estadio y los del Bajo Flores (donde finalmente se logró construir un complejo futbolístico de primer nivel, como era la idea original)” destacando que ese complejo “posee finalmente 9 hectáreas, ya que Argentinos abonó la deuda que tenía por ellos entregando 2 hectáreas al Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires”.
En los tramos finales, se añade que el club “cuenta con un museo” que está “ubicado en su estadio”, llamado Templo del Fútbol, el único en su especie de la República Argentina “realizado por sus propios hinchas y no por una empresa privada”.
Por último, se pone de manifiesto que el club, “desde su fundación, abrió sus puertas para crear un ámbito basado en la solidaridad, el compañerismo y el respeto” y “a través de sus actividades, funciona como herramienta fundamental para promover la cohesión social y la comunicación”, y se señala que “se adjuntan las firmas de los vecinos, socios y simpatizantes del club que también acompañan, promueven y apoyan esta iniciativa”.

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