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“La fiesta hay que pagarla”

“La fiesta hay que pagarla”

Tres consecuentes y comprometidos hinchas de Argentinos Juniors analizan el reciente descenso del equipo de fútbol de la institución. Además de expresar los sentimientos que les provoca el hecho, examinan las circunstancias en que se produjo, sopesan las posibles causas que lo originaron y consideran las enseñanzas que pueden extraerse. Ellos son Jaime Lerner, ex encargado y guía del museo El Templo del Fútbol; Luciano Raíces, socio que votó a La 15 de Agosto, y Federico Rodríguez Abella, miembro de la Asamblea de Representantes por Argentinos Crece.

¿Cómo viven esta situación del descenso?

Luciano:
Yo lo viví como algo natural. Me parece una consecuencia lógica de lo que viene pasando en la institución, no ahora, sino desde hace muchos años; una consecuencia de no haberse ido a la B en su momento, cuando el club lo merecía pero en cambio hizo, entre otras cosas, muchas ligadas a la corrupción para no irse a la B. Luego ascendió con grandes figuras en su equipo, como Riquelme, el lobo Ledesma y Matías Caruzzo, pero ascendió también por la vía de la corrupción, y esta es una consecuencia de todo ese estado de cosas. Por eso el descenso no me afecta tanto: me parece que Argentinos, por la vía futbolística, nunca tuvo que haber ascendido y entonces, desde mi punto de vista, es algo lógico y espero para este futuro cercano que Argentinos sepa caracterizar lo que ha pasado para no volver a cometer el mismo error.

¿A qué te referís cuando hablás de corrupción?

Luciano:Cualquiera que esté ligado al fútbol, y el que no también, sabe que la corrupción es algo de todos los días. Cuando Argentinos estaba al borde del descenso con Caruso Lombardi como técnico, ha llegado a comprar muchos árbitros para no descender, y de hecho no descendió; al semestre siguiente ni siquiera pudo salvarlo la corrupción, porque el puntaje ya no le daba para seguir en primera. Cuando desciende y trae muchas figuras, no tenía otra chance en el Nacional B que ascender: en el torneo ascendían diez equipos y era totalmente inaceptable que Argentinos no ascendiera, sobre todo con figuras como las que he nombrado, por lo cual se recurrió al mismo método, a la vía rápida. Lógicamente, si a uno le preguntan cuál es la prueba es muy difícil responder, pero todos sabemos que esto pasa y no es algo nuevo.

Federico: Este descenso, puntualmente, es vergonzoso; es doloroso que seamos el único, dentro de treinta equipos, que descendió, arrancando el torneo teniendo seis o siete equipos abajo en la tabla de los promedios. Particularmente lo veo como producto de malas decisiones de un cuerpo técnico y un equipo que no rindió como se lo esperaba y para lo que se preparó, y desde ese lado, en lo futbolístico, nos defraudó a todos porque en las elecciones ya se sabía qué técnico iba a agarrar y más o menos qué plantel iba a haber. Que no funcionara desde lo futbolístico fue una desilusión muy grande, y sin duda también influenciaron las malas decisiones dirigenciales, producto de la inexperiencia y quizás de tratar de hacer todo de la mejor forma pero con las manos atadas como resultado de los últimos cuatro años de malos manejos, que hoy nos privan de tomar decisiones con mayor libertad y comodidad. Todo fue un combo explosivo que nos terminó mandando al descenso y ganando solo dos partidos de octubre a la fecha. También estoy de acuerdo con lo que decía Luciano, que en 2014 se ascendió a cualquier costo y eso sin duda dañó al club; la fiesta en algún momento hay que pagarla, y es así como hoy estamos pagando la que se hizo en los últimos cuatro años, más que nada con la llegada de Riquelme, de Caruzzo, de Borghi y de todos, porque se pagaron salarios que Argentinos jamás pudo haber pagado de otra forma que endeudándose hasta la médula. Este descenso es sumamente doloroso, pero tengo la esperanza de que sea nuestro fondo y a partir de ahí empecemos a hacer las cosas bien y como corresponde, sin dañar al club: si no se puede ascender el primer año, será el segundo y si no el tercero, pero lo que importa es hacer las cosas en el orden en que hay que hacerlas y no desesperarse por el objetivo.

Jaime: Tengo una visión un poco más global de la situación. En principio, estaba pensando que el juego en sí es un juego de competencia: se puede ganar o perder, y alegrarse o entristecerse según uno u otro resultado. El campeonato de fútbol está armado de tal forma que si sos el que más gana sos campeón y si sos el que más pierde descendés; eso no debería ser, si uno toma que en el juego podés ganar y podés perder, y si no es dramático perder un partido, tampoco debería serlo descender; el tema es que acá la cosa se complica cuando, si descendés de categoría, recibís muchos millones de pesos menos de la televisión, y he escuchado en alguna oportunidad que se tomara como una inversión un hecho de corrupción como podía ser comprar un réferi, sin hablar de ningún partido y de ningún réferi en especial. Lo otro que quiero decir es algo que pienso permanentemente, y es que no podemos descontextualizar el momento que estamos viviendo en Argentinos Juniors, y me planteaba en las elecciones que las listas que participaban, como las de todos los clubes que participan en sus respectivas elecciones, descontextualizan; entonces no se habla de los barras, de la corrupción, de la policía cuando te obliga a hacer determinado operativo con determinados efectivos, y si no lo hacés ese día, hay lío. Es tan grande el contexto alrededor del negocio del fútbol que el descenso y el ascenso muchas veces no se juegan en la cancha. 

¿Qué responsabilidad le cabe a la nueva conducción política del club?

Luciano: Primero y principal, yo voté a La 15, la otra agrupación; sería muy fácil para mí decir que hay una mala gestión actual, me parece que sería aprovecharse de la situación y que hay muchos hinchas que, como antes ha pasado, también ahora se están aprovechando y hacen leña del árbol caído. Creo que, si uno se pone a analizar fría y objetivamente, tratando de abstraerse lo más posible, encuentra que el técnico está propuesto desde las elecciones, que se ganaron con el 65% de los votos, vale decir que el 65% del padrón electoral de Argentinos eligió directamente al técnico, como así también al manager deportivo. Me parece muy fácil recaer ahora en el reproche cuando en ese momento había tanta aceptación de lo que se iba a hacer, y decir ahora que lo que se hizo estuvo mal, primero porque fueron solo seis meses y segundo porque la gran mayoría coincidíamos en que casi todo lo que se hizo desde un principio, sin tener el diario del lunes, estaba bien. Había esperanzas, hubo buenos resultados: esto es deporte, podés ganar como podés perder, pero tampoco hay que ser ni exitista ni oportunista y marcar errores que en su momento nadie vio. 

¿Creen que la nueva conducción está dispuesta a hacerse cargo de revertir la situación que diagnostican?

Jaime: Si los problemas estructurales son los que diagnostica Federico, seguramente sí; si los problemas estructurales son los que señalo yo, que tienen más que ver con la política nacional: Moyano, Segura, el grondonismo y todo lo que se maneja alrededor, seguramente no. Una cosa es tomar el toro por las astas desde el micromundo de Argentinos Juniors y otra cosa es contextualizar Argentinos Juniors en la crisis general del fútbol: ¿quién dice algo en Argentinos del público visitante, de los barrabravas, de los acuerdos con la policía? Pero no es que en Argentinos no lo dicen; en el fútbol argentino, ¿quién dice algo de eso? Cuando se muere un chico que se golpea la cabeza en una cancha del ascenso, después vienen los inspectores y te obligan a poner gomaespuma en las paredes, pero nadie lo vio antes; así como hubo un Cromañón y este boliche de Costa Salguero, hay tantas cosas que están a la vista y la gente se hace la tarada, pero no es un problema de la conducción actual.

Federico: Sobre si se atacan o no los problemas estructurales que mencionaste, creo que acá la diferencia está en que el club puede atacar lo que está dentro de su órbita, por ejemplo, el déficit operativo mensual de dos millones de pesos, más o menos, que había en la última gestión. Esas cosas sí están al alcance del club, que puede establecer procedimientos financieros; después, si hablamos de barrabravas o de público visitante, son problemas que en mi opinión no los puede atacar un club individualmente, como ya lo demostró Cantero en Independiente, que se cortó solo y terminó refugiado en la casa sin apoyo político ni de ninguna otra clase. Para atacar esos problemas tiene que haber una decisión política con la AFA de por medio, obviamente, para que llegue a los clubes; hoy en día, como están dadas las cosas, no tiene sentido que un club se juegue a eso y menos Argentinos, con doscientos millones de deuda. En cuanto a los problemas que están dentro de su órbita, para mí sí se están atacando bien.

¿Cuáles son las consecuencias económicas del descenso?

Federico: Perdés ingresos por todos lados, incluso de los sponsors; la tele no te filma todos los partidos y ahora en la B no te van a pagar ni la mitad de lo que te pagaban. Sin embargo, el otro día me sorprendió el dato de que Argentinos tuvo más rating en todo este torneo que Huracán, que sin lugar a dudas es un equipo que lleva mucha más gente a la cancha. Estas cosas también las tienen en cuenta las empresas a la hora de contratar un sponsor, así que por ese lado tenemos un mínimo aliento.  

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