Ciencia y Labor y los 50 años del Golpe
- Escrito por Victor Pais
- Tamaño disminuir el tamaño de la fuente aumentar tamaño de la fuente
Se realizó en la Biblioteca Popular Ciencia y Labor, ubicada en General César Díaz 2453, la presentación del libro 50 Años del Golpe en Argentina: Testimonios. La actividad contó con la moderación de la bibliotecaria de la institución, Graciela Orellana, y la participación del editor y compilador, el escritor chileno Manuel Capitán Cianuro, junto a Mariano Ameghino, colaborador en la producción y protagonista de uno de los 24 testimonios recogidos en el libro.
Durante la charla, Ameghino detalló el origen del proyecto compartido con el autor. Según explicó, la iniciativa surgió tras la publicación por parte de Capitán Cianuro de un libro homólogo sobre el golpe de Estado en Chile de 1973. A su vez remarcó que los 24 testimonios recolectados estuvieron articulados a partir de una pregunta transversal planteada a vecinas y vecinos para comprender el alcance del proceso dictatorial en la vida común. Sobre este enfoque narrativo, Ameghino puntualizó: “Generalmente cuando analizamos golpe de Estado, dictadura, tortura, genocidio, desaparición de personas, ponemos en el primer plano de la primera persona del singular a la víctima directa: al hijo de desaparecido, a la persona que se tuvo que exiliar. No deja de haber en aquel libro del golpe de Estado en Chile protagonistas de primera mano, como tampoco lo deja de haber aquí, pero la pregunta él después la traslada años después a ¿cómo cambió tu vida el 24 de marzo del 76?”.
Entre la diversidad de trayectorias e historias recopiladas, Ameghino recordó la de un joven que con 15 años tenía que entrar a su fábrica y se la encontró llena de tanquetas ese día y cuando llega a su casa el padre lo regaña porque no había ido a trabajar. Entonces el joven lo increpa al padre: “¿No te enteraste que los milicos la echaron a Isabel?”, y como respuesta recibe: “Ah, mejor, así Balbín no es presidente”.
Asimismo, Ameghino reflexionó sobre el valor de las presentaciones públicas: “Esta quizás es una de las últimas presentaciones, después de 30 que hemos hecho, el libro tuvo un tránsito y se encontró en un lugar de encuentro y de resistencia entre la realidad que estamos viviendo con la actual coyuntura nacional”.
Por otra parte, Ameghino se refirió a las repercusiones de los testimonios en los entornos familiares: “Mi hermana leyendo lo mío me contó cosas de mi viejo que yo no conocía y así como el resto de los 23 testimoniantes”.
Al tomar la palabra, Capitán Cianuro compartió el temor observado al recabar los relatos: “Costó mucho pedir testimonios para que la gente cuente lo que le pasó como vecino el 11 de septiembre de 1973 o el 24 de marzo de 1976. Como que la gente aún, sobre todo la gente mayor, tiene miedo, mantienen el miedo. Mi mamá se murió con miedo. Mi mamá me decía: ‘Ten cuidado, no hables más de la cuenta, te puede pasar algo’”.
En otro tramo de su alocución, el autor destacó: “Hacer estos libros significa hacer libros de memoria. La memoria no puede ocultarse porque la historia queda trunca. Y hoy día que nos quieren reescribir la historia cuando parecen facinerosos diciendo que Hitler era socialista o de izquierda, eso es agarrar toda esta biblioteca y metérsela al bolsillo y crear una propia biblioteca; es decir cualquier estupidez”.
Sobre la cantidad de relatos que componen el libro, dijo: “Yo necesitaba 24. El número 24 era por el número 24 de marzo”. A su vez remarcó el alcance territorial del proyecto: “Queríamos que fuera más federal de lo que es. Igual se ven historias de Santa Fe, de Bariloche, de Córdoba…”.
Tras otras consideraciones, valoró la recepción entre los propios protagonistas: “Lo lindo que tiene es cuando nos encontramos casi con la mayoría y ellos se emocionan mucho de saber que están dentro de un libro, que van a quedar para la historia dentro de un libro”. Y ya sobre el final de su intervención, sostuvo: “La historia se construye gracias a esa memoria que uno abre y no es necesario solamente irse a la parte terrible de una historia, sino también saber qué sucede en ese periodo, qué está sucediendo en el mundo en ese periodo, cómo se está moviendo el planeta y cómo las ideologías están a flor de piel, porque mientras había golpes de Estado en América Latina, en otros lugares instalaban otro tipo de movimientos o se consolidaban otros movimientos políticos. Entonces uno cuando va viendo eso va diciendo: ‘Mirá que loco cómo se escribe la historia’”.