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TRAS CARTÓN   La Paternal, Villa Mitre y aledaños
 16 de abril de  2026

14 de noviembre de 2013

LA DAIA PRESENTÓ EL INFORME ANUAL SOBRE ANTISEMITISMO

“Una patología que agravia al cuerpo social”


En el salón de actos del Colegio Público de Abogados de la Capital Federal se realizó la presentación de la edición correspondiente a 2012 del Informe Anual sobre Antisemitismo, elaborado por el Centro de Estudios Sociales de la Delegación de Asociaciones Israelitas Argentinas (DAIA).

En la oportunidad hablaron el prosecretario del Colegio de Abogados, Juan Pablo Iunger; el presidente de la DAIA, Julio Schlosser; la socióloga Graciela Römer y la directora del Centro, Marisa Braylan.

Previamente, alumnos del colegio Jaim Weitzman leyeron cartas de su autoría con mensajes de paz y tolerancia dirigidos a la sociedad argentina.

Según consta en el Informe, éste fue elaborado “sobre la base de las denuncias recibidas de múltiples fuentes, tanto en la sede central de la DAIA, en diversas filiales del Interior del país y en el INADI”. También se menciona entre las fuentes consultadas a  los medios masivos de comunicación.

Se hace constar asimismo que este trabajo de investigación “se hace ininterrumpidamente desde el año 1998, convirtiéndose en un referente y en fuente de consulta no sólo a nivel nacional”.

Se expresa allí que “el antisemitismo, como toda otra forma de discriminación, constituye una patología social que para poder ser adecuadamente enfrentada requiere del compromiso del Estado y de la sociedad civil en todos sus estamentos”.

Esa patología, se señala, “agravia al cuerpo social” y “lastima la convivencia respetuosa y armónica que constituye la esencia del sistema democrático”, mientras que “la educación para el respeto de la diversidad constituye la base fundamental para construir una sociedad democrática abierta y plural”.

Se manifiesta también que el Informe, “más allá de reflejar hechos ocurridos y acciones desarrolladas para responder a los mismos, pretende ser una contribución a la mayor comprensión del prejuicio y la discriminación, a hacer consciente el daño que producen al tejido social y la necesidad de aunar esfuerzos para erradicar prácticas denigratorias de la dignidad de cada ser humano, sin importar su origen étnico, credo o nacionalidad”.

En lo que a cifras concierne, el Informe consigna que “durante 2012, se recibieron 243 denuncias sobre agresiones antisemitas de todo tipo, mientras que en 2011 los actos denunciados alcanzaron a constituir un cuadro de 126 registros”, lo que supone “una variación de 69,84%”. 

Puntualiza “con creciente preocupación” que “es el soporte virtual el más elegido por los agresores para manifestar sus expresiones antisemitas”, señalando “la facilidad del anonimato y la masiva llegada de los mensajes”. Precisa que “cuantitativamente, le siguen las pintadas en la vía pública, las manifestaciones verbales entre particulares y amenazas telefónicas o por correo electrónico”. Y destaca “el considerable aumento, respecto de periodos previos, de agresiones físicas motivadas en el antisemitismo”.

Al respecto, especifica que “durante el año 2012  la DAIA recibió 95 denuncias por antisemitismo en Internet”, que “se produjeron 55 señalamientos de pintadas antisemitas”, que se registraron “cinco agresiones físicas a personas de origen judío” y que hubo muchas más de otro tipo, como agresiones verbales y amenazas.

Observa, por otra parte, “una diferencia porcentual significativa entre la cantidad de hechos denunciados en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires y el resto del país”, advirtiendo que “este dato no debería leerse como la existencia de un número menor de hechos antisemitas en las provincias sino como un número menor de hechos denunciados”.

Se apercibe también de “un aumento de los hechos denunciados durante los últimos meses del año” que coincide, “una vez más, con el impacto local del conflicto acontecido en Medio Oriente durante noviembre-diciembre de 2012”.

Este “incremento de expresiones agresivas y de marcado carácter discriminatorio antijudío” pone en evidencia “una de las características frecuentes del así llamado nuevo antisemitismo, la de responsabilizar a la comunidad judía como colectivo social y a los judíos individualmente de acciones enmarcadas en políticas del Estado de Israel, por supuesto desde una posición sesgada, tendenciosa y prejuiciosa”.

En el capítulo de las conclusiones se enuncia que “la lectura de la realidad demuestra que el odio antijudío no depende de la real incidencia de los judíos en sus países de residencia” y se considera que “el racismo opera como un mar de fondo que sólo necesita la ocasión oportuna para hacerse visible y emerge de la misma sociedad que lo crea y lo mantiene vivo”.

Y se hace notar que, "como todo fenómeno social, advierte múltiples interpretaciones y una gran complejidad a la hora de identificar causas y consecuencias, sin caer en burdas linealidades o generalizaciones cortoplacistas”.

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