4 de noviembre de 2013
ESCUELA PROVINCIA DE NEUQUÉN
Por Víctor Pais

La Escuela Provincia de Neuquén, ubicada en Seguí 2580, celebró el acto homenaje a su patrono con una muestra cuyo eje fue la prevención y la promoción de la salud.
“La salud y la sonrisa también se contagian” decía la leyenda del cartel colocado en lo alto de la sala en la que se desarrolló el acto de homenaje al patrono de la Escuela Provincia de Neuquén. Es que en torno a “Hacia una escuela saludable”, proyecto educativo de este año lectivo que emprendieron docentes y alumnos de la referida entidad, giró la muestra que fue parte central de ese acto. Acudieron a la cita, entre otros referentes institucionales, el equipo de supervisores del Distrito Escolar 14, autoridades de escuelas vecinas y representantes de la asociación cooperadora.
En el inicio, como es habitual en estos menesteres, tuvo lugar la ceremonia formal. En medio de aplausos, ingresaron las banderas de ceremonia de la Nación y de la provincia de Neuquén. Portaba la primera Mariela Cabrera, escoltada por Izac Mareco Guzmán y Noelia Cafiel. Y la segunda estaba en manos de Rocío Paz, a quien acompañaban los escoltas Milagros Sierra Ivaldi y Kelvin Parco Rodríguez. Se entonaron tres himnos: el que es emblema de todos los argentinos, el dedicado a Sarmiento y el neuquino.
Convocada por la presentadora Mónica Beatriz Quesada, la docente Marta Calgaro se encargó de pronunciar las palabras alusivas: “Si bien cada año queremos homenajear a los hombres y mujeres que hacen de esta provincia una provincia grande, joven, pujante... este año en que decidimos dedicarnos a la salud encontramos que en la comunidad mapuche hay una persona de gran sabiduría para esta cultura, a quien ante determinadas dolencias los integrantes de esa comunidad recurrían y recurren: la machi. La machi fue y es sinónimo de salud y es allí donde nuestro proyecto escuela ‘Hacia una escuela saludable’ se une voluntariamente con la comunidad neuquina”, expresó en uno de los tramos de su breve discurso.
El retiro de las banderas de ceremonia marcó el final de la liturgia de rigor y la llegada del momento de la exhibición temática. Con dos números vivos en los que se combinaron la intervención de un coro y sus dos solistas “raperas” con la danza sobre el escenario, los chicos encendieron el entusiasmo de la concurrencia. Lo siguiente ocurrió fuera de la sala de actos: el público, dividido en cuatro grupos (definidos mediante el simpático gesto de entregarle a cada visitante una gasa, un trozo de algodón, una curita o un guante), recorrió los stands montados en diferentes aulas, y cada contingente lo hizo de la mano de un pequeño guía que ilustraba con elocuencia y desenvoltura sobre lo exhibido (en algunos casos, apoyándose en proyecciones audiovisuales).
Completado este recorrido, la concurrencia se congregó otra vez en la sala principal para presenciar la “sorpresa” que prepararon la mencionada Quesada y Laura Biderman: la proyección de tres videos relacionados con el mismo acto que se estaba desarrollando. Y hubo escenas que los chicos (y también los grandes) festejaron con alegría incontenible.
Luego, la directora de la escuela, Sandra Cooperberg, pronunció unas palabras dedicadas especialmente a Graciela Gramajo, su “maestra de conducción” allí presente, a quien hace unos pocos días se la había distinguido como “la mejor maestra del año” en el ámbito del distrito. Y finalmente habló a la concurrencia la supervisora de Educación Musical, Silvia Sueldo, quien expresó sentirse muy feliz por lo acontecido.

