16 de octubre de 2013
GABRIEL SOLANO EN LA PATERNAL
Por Haydée Breslav

En el local de La Paternal del Partido Obrero, ubicado en la calle Trelles 2312, el candidato a diputado nacional Gabriel Solano dio una charla en la que abordó distintos aspectos de la actualidad.
En la oportunidad puso especial acento en la problemática económica nacional, con relación a la cual habló de “grandes novedades que están ocurriendo y no tienen toda la repercusión que deberían”, y mencionó concretamente que “en los últimos días el Gobierno acaba de suscribir un acuerdo, que nosotros rechazamos completamente, con el Banco Mundial, que cambia en forma drástica la perspectiva económica”.
Explicitó seguidamente que “finalmente, después de haber dicho que no durante mucho tiempo, el Gobierno les va a pagar quinientos millones de dólares con emisión de títulos de deuda externa a cinco empresas privatizadas que saquearon el país bajo la década del 90”.
Insistió en que “las empresas que vamos a resarcir económicamente por los juicios del CIADI hicieron un saqueo en la Argentina” y explicó que “el CIADI es el tribunal internacional del Banco Mundial, y cuando Menem hizo las negociaciones colocó como lugar de resolución de los conflictos contractuales no a los tribunales que están acá sino a los del Banco Mundial que, como lo manejan ellos, es evidente que cualquier resolución de un litigio va a ser favorable a las empresas privatizadas”.
En ese sentido, manifestó que “uno puede decir que Menem era un entreguista, y por supuesto lo era y esto lo confirma” pero que “el gobierno del kirchnerismo nunca repudió esos acuerdos, aunque postergaba el pago, y ahora, en un acuerdo de las últimas horas, va a reconocer este pago de quinientos millones de dólares que van a ser más porque no son solamente cinco empresas”.
Advirtió que “hay muchos más juicios todavía por resolver, se calcula que unos veinte” y subrayó que “el gran juicio por resolver es el de Repsol, que de acuerdo con la demanda que hizo son diez mil millones de dólares”.
Observó que “seguramente se puede llegar a un acuerdo por menos, pero en todos los casos se va a incrementar sustancialmente la deuda externa argentina”.
Por otra parte, hizo notar que “todo el mundo de los capitalistas festejó este acuerdo y las que más subieron en los últimos días fueron las acciones de las empresas eléctricas”. Se preguntó “por qué, si están todas quebradas” y se respondió: “Porque suponen que este acuerdo es previo a habilitar un tarifazo, y si aumentan las tarifas crece la recaudación”.
Señaló luego que “el Gobierno insiste en pagar los cuatro mil millones de dólares del cupón PBI” y que “pidieron un préstamo de tres mil millones de dólares al Banco Mundial y lo anunciaron con bombos y platillos”. Y se interrogó: “¿Para qué necesitamos tres mil millones de dólares si después vamos a pagar cuatro mil? Estamos pidiendo plata para pagar, que es lo que se hizo siempre en la historia argentina, pagar una deuda con nueva deuda”.
En su opinión, “detrás de los acuerdos con el Banco Mundial y con el CIADI está un planteo más integral de cambio de la política económica”.
Al respecto, anunció que “se viene una devaluación muy fuerte de la moneda, que están reclamando todos los capitalistas” y puntualizó que “un día antes de este acuerdo, los diarios económicos publicaron que el Banco Mundial sugería la devaluación en la Argentina”.
Estimó que “indudablemente, una devaluación va a ser un golpe a los trabajadores porque va a significar una caída en el nivel de compra de sus salarios, y va a generar inflación como siempre lo hizo una devaluación en la Argentina” resaltando que “hoy ya tenemos un 30% de inflación que se va a incrementar”.
Refirió asimismo que “se está llegando a un acuerdo sobre un nuevo índice de inflación con el FMI porque están buscando una economía indexada” ya que, dijo, “como la inflación es muy alta se requiere tener un índice que sea, digamos, razonable, para que de este modo los contratos puedan indexarse, es decir, para que sea un parámetro creíble para indexar toda la economía”.
Reparó además que “como consecuencia de este acuerdo con el FMI sobre un nuevo índice de inflación, también han subido mucho los bonos de deuda externa atados al CER, que es un índice atado a la inflación”.
Así, analizó, “los trabajadores compran cada vez menos con su salario, pero sube la bolsa, crece el valor de los títulos públicos, se están llevando la guita los especuladores y el Gobierno va derecho a una derrota electoral”.
En ese contexto, expresó: “Tenemos que denunciar claramente que acá se viene un ajuste” y que la cuestión es “quién va a hacer el trabajo sucio”. Admitió que “la inflación que existe ya es una forma de ajuste”, pero advirtió que “vamos a un ajuste mucho más fuerte”.

