30 de marzo de 2013
A 37 AÑOS DEL GOLPE, EN LA PLAZA 24 DE SEPTIEMBRE
Derechos humanos de ayer y de hoy
Por Haydée Breslav

En la tarde previa a un nuevo aniversario del golpe de 1976, se desarrolló una nueva edición de la Jornada Barrial de Resistencia, Memoria y Construcción que, desde principios de siglo, se organiza anualmente en la plaza 24 de Septiembre, ubicada en la intersección de la avenida San Martín con la calle Apolinario Figueroa.
Una nutrida concurrencia, que se renovaba constantemente, respondió a la convocatoria de numerosas organizaciones sociales, políticas, gremiales, estudiantiles y de derechos humanos y antirrepresivas.
“¡Cuánta gente hay en la plaza! ¿Es una fiesta?”, nos preguntó el joven chofer del 110.
Le contamos brevemente de qué se trataba.
“Me dan ganas de bajarme a mí también”, dijo entonces.
En el lugar otro joven, Gabriel Galeano, de la CTA territorial y la recordada Muralla de La Paternal, nos comentó que el propósito era “movilizar a la gente del barrio en la memoria y en la lucha que continúa”, y que el encuentro incluía, entre otras actividades, el funcionamiento de una radio abierta, exposiciones fotográficas alusivas, la instalación de puestos de feriantes y la actuación de murgas y distintos números musicales.
A su vez Teresa Orovitz, que también integra la CTA territorial, así como la Asamblea Popular del Cid, explicó que “la actividad fue el fruto, principalmente, de un acuerdo entre la Asamblea y la murga Cachengue y Sudor, y cada una de ellas convocó a una cantidad de organizaciones”.
La coordinación estuvo a cargo de Federico “Nono” Gampale, referente de la mencionada murga, quien opinó: “La idea es seguir reivindicando a los compañeros que fueron desaparecidos y homenajearlos, y a la vez denunciar las secuelas de la dictadura en el presente”.
En nuestra recorrida observamos además grandes carteles de Abuelas de Plaza de Mayo, así como un enorme retrato de Julio Jorge López, con la leyenda “griten más fuerte, la impunidad continúa, que nuestro silencio no sea cómplice”. Se destacaba asimismo una gran figura de papel maché que, según nos dijeron, había sido confeccionada por jóvenes del barrio, representaba a “la justicia ciega” e iba a ser quemada por la noche, en lo que sería el final de la jornada.
También reclamaban justicia en un puesto atendido por familiares de Lucas Ariel Roldán; dialogamos con Paula Squacci, abogada de la causa, quien nos hizo saber que el 6 de marzo de 2003 el joven “fue asesinado por personal policial de la comisaría 52 de Villa Lugano”.
Y precisó: “Ahora buscamos justicia, y estamos presentes acá, primero, porque adherimos al motivo de la convocatoria, y aparte vendemos tortas y demás porque necesitamos fondos para pagar a una perita criminalística que va a acreditar que es una causa armada por personal policial; es la segunda vez que vamos a juicio en diez años, la primera vez fueron absueltos y ahora van de nuevo al banquillo de los acusados”.
Los discursos
En la oportunidad habló Pablo Marrero, secretario de Prensa de Bancarios de la CTA, quien evocó a su hermano Mario, secuestrado en 1979, y a otros desaparecidos durante la dictadura, tras lo cual se refirió a los desaparecidos y represaliados de hoy.
Informó en ese sentido que actualmente hay más de 500 luchadores sindicales que están procesados, destacó la acción de la CTA en defensa de todos ellos y subrayó la importancia de la lucha por la democracia sindical, a la que consideró parte fundamental de la lucha por la democracia en nuestro país.
Se escuchó también a Enrique Fukman, de la Asociación de Ex Detenidos Desaparecidos, quien manifestó que “como todos los 24 de marzo, los argentinos nos juntamos para repudiar el golpe de Estado de 1976 y, más que recordar, volver a apropiarnos de los 30.000 compañeros detenidos desaparecidos”.
Y resaltó: “Digo ‘apropiarnos’ porque eso es lo que debemos hacer, volver a tomar como propios sus ideas, sus historias y sus sueños, y a partir de ahí seguir peleando por la sociedad por la que ellos pelearon, sin ninguna forma de opresión ni de represión”.
Indicó asimismo que “hoy en día, en nuestro país tenemos más de 4.000 luchadores populares judicializados, mientras que la mayoría de los genocidas siguen en libertad, de ahí que el 24 de marzo tiene que ser un compromiso de todos nosotros para retomar esas banderas de justicia y de libertad que llevaron nuestros compañeros detenidos desaparecidos”.
Algunos testimonios
En palabras de Ricardo Lietti, del Consejo Consultivo de la Comuna 15, la Jornada “es una suerte de recordatorio de los compañeros desaparecidos en ocasión del golpe del 24 de marzo del 76, ese nefasto acontecimiento para el país y el pueblo argentino, que se fue replicando en muchos lugares de Latinoamérica”.
Elogió al encuentro por su carácter de “democrático, amplio y horizontal, con la participación de muchas organizaciones políticas, sociales y estudiantiles” y remarcó que “ya van varios años que nos encontramos para esta fecha aquí, en la plaza 24 de Septiembre”.
A Miguel Schclarek, miembro también del Consejo, las alocuciones le inspiraron interesantes reflexiones. “Escuché a los que hablaron y estuve pensando en que los efectos de la dictadura todavía están presentes”, dijo.
Y continuó: “Se habló de los derechos humanos actuales y yo pensé que justamente esta semana murió el principal artífice del plan económico de la dictadura, que era Martínez de Hoz [José Alfredo, ex ministro de Economía], y esa política neoliberal todavía está presente, y cómo el gobierno actual no ha podido o no ha querido terminar con ella; es una película que se repite con otras caras, el mismo perro con distinto collar”.
A renglón seguido, reveló: “También se habló de las privatizaciones y me acordé de [el ex presidente Carlos] Menem, que lo tenemos como senador y está siendo juzgado por la explosión de Río Tercero, y me pregunté cómo un tipo como ese todavía sigue vigente en la política argentina”.
Así, su reflexión apuntó a que “los derechos humanos se han difundido mucho, y está bien que así haya sido, y sin embargo los derechos humanos actuales, a la salud, a la vivienda, a la educación, al trabajo digno, siguen todavía como un faltante en esta sociedad”.
Por otra parte, manifestó que las palabras de Marrero le hicieron pensar “cómo se seguían violando los derechos, porque el derecho a la libre sindicalización es también uno de los derechos humanos”.
Recordó al respecto que “en la época de la dictadura, de los 30.000 desaparecidos, aproximadamente el 60%, o sea, unos18.000, eran compañeros de las comisiones internas combativas de las fábricas, que justamente se oponían a la política de Martínez de Hoz y fueron desaparecidos por eso”.
A su juicio, “se intentó destruir una forma de organización democrática de la clase trabajadora y hoy, con otros métodos, se sigue destruyendo la posibilidad de que la clase trabajadora se organice democráticamente”.
Por su parte Raúl Brunel, de la Mesa Coordinadora del Consejo, dijo: “Mi reflexión es que una de las ausencias es que los ideólogos del Proceso todavía no han sido juzgados y lamentablemente siguen caminando a nuestro lado, como lo hizo el tristemente célebre Martínez de Hoz, que fue uno de los elaboradores de esa política, amén de que hay otros derechos, como los que recién comentaba Miguel que, al no estar el Estado nacional gestionándolos, siguen ausentes”.
Un balance
Por último, Carlos Méndez, miembro de la Junta Comunal 15 (Buenos Aires para Todos), hizo de la actividad “un balance ciertamente positivo” porque contó “con mucha participación”, desde “un abanico sumamente heterogéneo de organizadores, convocantes y adherentes”.
Señaló que “a partir de las 4 de la tarde han pasado por la plaza alrededor de 500 personas de distinta índole, se vio a muchas familias y a mucha juventud, todos repudiando el golpe militar del año 76, todos reivindicando la lucha por los derechos humanos de ayer, de hoy y de siempre, porque la lucha por los derechos humanos no termina”.
Y observó: “Quique ‘Cachito Fukman’, que es del barrio y viene siempre a hablar en estas oportunidades, remarcó justamente esto que quiero rescatar, y es que la pelea por los derechos humanos es de todos los días”.
Enfatizó que “los 30.000 compañeros detenidos desaparecidos que estamos reivindicando no peleaban por la sociedad que tenemos ahora sino por otra, justa e igualitaria, donde no hubiera chicos desnutridos ni analfabetos, y los trabajadores tuvieran salario y condiciones de trabajo dignos”.
“Por eso debemos seguir peleando: me parece que esto resume un poco lo que hacemos todos los años acá”, concluyó.

