27 de marzo de 2013
A 37 AÑOS DEL GOLPE, EN ARGENTINOS JUNIORS
Homenaje a simpatizantes desaparecidos
Por Haydée Breslav
Foto: barrioymemoriablogspot.com
En vísperas de cumplirse un nuevo aniversario del golpe de Estado de 1976, se realizó en el estadio del club Argentinos Juniors un acto organizado por la Comisión x la Memoria y la Justicia de La Paternal y Villa Mitre en homenaje a simpatizantes desaparecidos de esa institución deportiva.
En la oportunidad se descubrió, en un espacio próximo al museo El Templo del Fútbol, ubicado en el primer piso del estadio Diego Armando Maradona, una placa que ostenta los nombres, fotografías y fechas de secuestro de Américo Jorge Marchetti, Néstor Julio Sammartino, Gregorio Nachman, Guillermo Moralli, Ernesto “Jaio” Szerszewicz, Héctor Horacio Moreira y Raymundo Gleyzer.
Asistieron el secretario de Deportes de la Nación, Claudio Morresi; el director del Instituto Espacio para la Memoria del Gobierno de la Ciudad, Eduardo Tavani; la integrante de la Junta Comunal 11 (PSA) Paula Resels; el presidente de la Asociación Atlética Argentinos Juniors, Luis Segura; otros funcionarios, miembros de organismos de derechos humanos y de organizaciones sociales y políticas –estas últimas mayormente kirchneristas– asociados y simpatizantes del club y parientes y amigos de los homenajeados. Entre las muchas adhesiones recibidas estuvo la del secretario de Derechos Humanos de la Nación, Martín Fresneda.
Las palabras de apertura estuvieron a cargo de Pablo Russo, de la entidad organizadora, cuyos integrantes, dijo, trabajan hace muchos años en el barrio con “hechos relacionados con la memoria histórica popular, en particular con la última dictadura militar”.
Explicó que se trata de “un trabajo territorial que comenzó como un mapeo de los desaparecidos del barrio, con la idea de rescatar sus vidas cotidianas, sus luchas y también sus lugares de pertenencia, donde vivieron, militaron, estudiaron y trabajaron”. Y agregó: “Y, como en el acto de hoy, los lugares donde concurrían a seguir a su equipo de fútbol, en este caso Argentinos Juniors”.
Expresó luego que la Comisión “está muy dolida porque perdió a uno de sus integrantes, Mario Ulanovsky” que “era un militante desde los 14 años, vivía en el barrio y en los últimos tiempos estaba acompañando a la gente de [la agrupación kirchnerista] La Tendencia” y “era hincha de Argentinos Juniors”. Anunció que el acto significaba “también un homenaje, un recuerdo para él”.
Inició la serie de discursos el presidente del club, quien puso el acento en “dejar reafirmado desde la institución que la memoria finalmente va a ser posible, y que lo irreparable, como fue la desaparición de gente, o lo deleznable, como fue el terrorismo de Estado, no se vuelva a repetir en este país”, y enfatizó: “En el nombre de Argentinos Juniors y en el mío propio, adhiero fervientemente a este acto”.
Siguió Tavani, quien comenzó por informar que el instituto a su cargo “es un organismo autónomo creado por ley de la Ciudad de Buenos Aires en 2002, que tiene como misión y función el resguardo y la transmisión de lo que fue el terrorismo de Estado en nuestro país”.
Y prosiguió: “Estamos para trabajar por la memoria, por la verdad y en procura de la justicia; aspiramos a que el último genocida llegue a los Tribunales, se siente en el banquillo de los acusados y termine condenado en cárcel común: esa es nuestra procura, ese es nuestro aliento cotidiano”.
A continuación habló Morresi, cuyo relato, llamativamente, suprimió de la historia argentina del siglo XX a dos gobiernos democráticos, el de Arturo Frondizi (1958-1962) y el del ilustre Arturo Illia (1963-1966), pues afirmó que “en el 55 también había habido un golpe militar y una dictadura que derrocó a un gobierno democrático que también había asesinado, que había bombardeado, y que cuando volvió el gobierno democrático, en el 73, no se lo juzgó, no hubo posibilidades de juzgarlo”.
A su turno Charly Pisoni, quien fue presentado como “miembro de HIJOS y del Espacio para la Construcción por la Memoria ex ESMA”, manifestó, entre otras cosas, su deseo de “recordar a estos compañeros con alegría, porque más allá de todas esas pérdidas ellos venían a la cancha, tenían hijos, una familia, un proyecto, comían asados”. En ese sentido, destacó: “Eran como nosotros y tenemos que recordarlos así, con alegría”.
Luego Manuel Resnik, presidente de la Subcomisión de Derechos Humanos del club San Lorenzo de Almagro, señaló: “A nosotros nos tocó perder nueve compañeros, que hasta ahora conocemos, dentro del viejo Gasómetro”. Por otra parte, consideró que “los clubes han nacido para contener y no solamente para comprar y vender jugadores”.
A continuación se invitó a ocupar el atril a los familiares de los homenajeados. En primer término lo hizo el hijo de Néstor Sammartino, Christian, quien muy conmovido expresó: “Le agradezco al presidente que está presente y nos permite hacer este acto dentro del club, cuando en otros años en este club se permitía que hubiera una figura como [el represor Guillermo] Suárez Mason”.
Seguidamente Aníbal Giser, sobrino de Raymundo Gleyzer, instó a que “sin olvidar lo que nos ha pasado, sin dejar de buscar la justicia que todos nos merecemos por las pérdidas que hemos tenido y que son muy dolorosas, sin perjuicio de esa búsqueda y de ese trabajo tan intenso que mucha gente hace desde hace tantos años, tratemos de dejar de lado los odios y de hacer un trabajo interior para ubicarnos en la búsqueda de la justicia desde el amor”.
A su vez Alicia, hermana de Guillermo Moralli, opinó que es “muy bueno el hecho de que la parte deportiva también se integre a la sociedad y a toda la época que hemos vivido”.
Luego usó el micrófono un asistente que no dijo su nombre y se presentó como “el mejor amigo de Carlos Heifetz, un militante popular que vivía en el barrio y fue asesinado a los 17 años por el Ejército, junto a su compañera Nora Valenzuela”.
Por último, Jorge Watts refirió que fue compañero de militancia de Moralli y de Szerszewicz y, aunque en una organización distinta, también de Gleyzer, y consideró que “seguramente no son sólo siete de Argentinos y nueve de San Lorenzo, sino que son muchos más los compañeros hinchas de cada club que están desaparecidos” pero que “por la forma en la que se hizo la represión ilegal y clandestina, sabemos muy poco”.
Después los familiares descubrieron la placa, y la concurrencia dio el grito de presente a los 30.000 desaparecidos.

