Logo
Imprimir esta página

Costanera Norte: habilitan venta de predios

Costanera Norte: habilitan venta de predios

La Legislatura de la Ciudad Autónoma aprobó en primera lectura la modificación de la normativa urbanística del sector de la Costanera Norte denominado complejo Costa Salguero - Punta Carrasco, lo que permitirá al Ejecutivo local la venta de predios allí ubicados.

Así lo estableció la Ley N° 6.289, sancionada por ese cuerpo colegiado el 5 de diciembre último, que autoriza “la disposición por parte del Poder Ejecutivo del inmueble” y de “aquellos que surgiesen de un eventual fraccionamiento o redistribución parcelaria”, e imponía como requisito previo el “dictado de una nueva normativa urbanística”, para la que el Ejecutivo debía convocar a concurso público.

Según informó la Legislatura, se trata de un amplio sector que “abarca toda la zona costera, desde la avenida Rafael Obligado hacia el río y entre la calle Intendente Güiraldes y el  límite final de Costa Salguero”, y que “suma unas 32 hectáreas de superficie y unos 6 kilómetros de extensión”.

En cuanto al requisito establecido por la ley, el Gobierno de la Ciudad, junto con la Facultad de Arquitectura, Urbanismo y Diseño de la UBA y la Sociedad Central de Arquitectos, organizó el Concurso Nacional de Ideas Buenos Aires y el Río, que contó con el auspicio de la Federación Argentina de Entidades de Arquitectos. Se instituyeron un primer premio de $1.200.000, un segundo de $800.000 y un tercero de $400.000, y casi un centenar de participantes respondieron a la convocatoria, resultando ganador el proyecto presentado por los arquitectos Federico Menichetti y Valeria Franck.

A partir de la propuesta de esos profesionales, el Gobierno de la Ciudad presentó el 8 de septiembre último un proyecto de ley que propicia la modificación de la normativa urbanística de la zona. La iniciativa fue girada a la Comisión de Planeamiento Urbano de la Legislatura, donde obtuvo despacho de mayoría y minoría.

Así, la zona quedó caracterizada como “área destinada a la localización de actividades de esparcimiento orientadas a jóvenes, adultos jóvenes y al público en general que, por sus características de emplazamiento, y su distancia respecto de los distritos residenciales, constituirá una unidad recreativa, natural, cultural, deportiva, conmemorativa, patrimonial y gastronómica, con espacios verdes de uso público”. Además, se afectarán y formarán parte de esta área terrenos que sean ganados al Río de la Plata.

Por otra parte, se la dividió en cinco sectores. En el primero,  caracterizado como gastronómico, recreativo, cultural y de esparcimiento, se permitirá una ocupación del suelo del 15%, mientras que el 85% restante será destinado a espacio público parquizado, y para la edificación la altura máxima permitida será de 12 metros.  

En cuanto al segundo, caracterizado como recreativo y cultural, se permitirá una ocupación del suelo del 25% y el 75% restante será destinado a espacio público parquizado, en tanto que la altura máxima permitida para la edificación será de 12 metros.  Además, la implantación de edificaciones deberá prever la ampliación de la Cabecera Norte del Aeroparque Jorge Newbery,

A su vez, el tercero, definido como Paseo Costanera y caracterizado como de esparcimiento y gastronómico, comprende el tramo de la avenida costanera Rafael Obligado entre su intersección con la de Intendente Cantilo y el Club de Pescadores, permitirá una ocupación del suelo del 10%, el 90% restante será destinado a espacio público parquizado y la altura máxima permitida para la edificación será de 6 metros.

El cuarto sector, correspondiente al lugar conocido como Punta Carrasco y caracterizado como recreativo, cultural y de esparcimiento, permitirá una ocupación del suelo del 35% y el 65% restante será destinado a espacio público parquizado, mientras que para la edificación se permitirá una altura máxima de 12 metros.

Finalmente, el quinto sector, correspondiente al lugar conocido como Costa Salguero y caracterizado como parque público, recreativo, cultural, residencial, comercial y de servicios, permitirá una ocupación del suelo del 26% y el 74% restante será destinado a espacio público, preferentemente parquizado, mientras que para la edificación la altura máxima permitida variará, según el lugar, entre 6 y 29 metros.

Por lo que hace a los usos de los predios, en los sectores 1,2, 3 y 4 se admite el desarrollo de actividades diurnas y nocturnas de esparcimiento, deportivas, culturales, comerciales, recreativas, gastronómicas y sus complementarias.

Además, en el sector 2 se instalará un auditorio con espacios para usos múltiples complementarios, a cargo del organismo competente en materia de Políticas de Juventud, en el sector 3 no se admitirá la ubicación de locales de fiesta, de diversión y deportivos y en el sector 4 se permitirá la instalación de un helipuerto y de un centro joven para la promoción de la música.

En lo que respecta al sector 5, se permitirá el funcionamiento de comercios minoristas de distintos rubros, locales deportivos, de culto, de juego y de fiesta y diversión, hoteles, etcétera.

El debate

En su carácter de miembro informante abrió el debate la presidenta de la Comisión de Planeamiento Urbano, Victoria Roldán Méndez, quien expresó que “es momento de dar otro paso importante en la transformación de la ciudad, es momento de revalorizar al Río de la Plata como un elemento urbano fundamental y recuperar la relación entre el río y la ciudad”, y que el proyecto “viene a sanar esos errores de la historia de nuestra ciudad que ha llevado a tener una Buenos Aires de espaldas al río”.  

Dijo después que “en la actualidad, el conjunto Costa Salguero-Punta Carrasco forma parte de un paisaje urbano fragmentado con barreras urbanas que impiden su integración, además presenta baja densidad y diversidad de actividades económicas que generan un uso eventual de los espacios públicos, por lo que se requiere promover la mixtura de usos para lograr un mayor disfrute de  los vecinos”.  

A su turno, Alejandrina Barry (PTS) preguntó: “¿A quién se le va a ocurrir que, en medio de esta crisis ecológica que estamos viviendo, lo que hay que hacer es un proyecto que le gane espacio al río y que vaya contra los espacios verdes?”.

Luego, reclamó que “el derecho elemental a poder ver el río, a poder ver e horizonte, no sea solo un derecho para los ricos, sino para el conjunto de la población”.

A continuación, Sergio Abrevaya (Gen) adelantó su voto en contra y señaló que “las grandes ciudades en el mundo tienen siempre su sector de torres, su sector de construcciones en altos por arriba de la media, pero lo concentran en un lugar” y en “el resto de la ciudad protegen la vista, la luz, el aire y la calidad de vida”. En ese sentido, consideró que el proyecto “obstaculiza la integración de la ciudad con el río porque construye justo en la ribera propiedades en altura”.

Por su parte, Javier Andrade (FdT) puso el acento en “este sector, históricamente espacio verde y acceso público, con una identidad también vinculada a lo gastronómico con los famosos carritos, y también vinculada a concesiones y ventas de tierra estatal muy poco claras y a un valor muy bajo” y recordó “lo de Time Warp, un hecho bastante invisibilizado de la responsabilidad que tuvieron los concesionarios en ese lugar”.

Por otra parte, advirtió que “más allá de la norma de constructividad, lo que se está planteando acá son los usos comerciales que va a poder tener todo el sector de la Costanera Norte”.

Seguidamente, Gabriel Solano (PO) aseguró: “Esta no va a ser una sesión cualquiera, posiblemente pase a la historia como la sesión que entregó el acceso público al río a un grupo de corporaciones inmobiliarias para hacer negociados”.

Observó que “en una ciudad que tiene escasos espacios verdes y tendría que incrementarlos, lo que estamos teniendo es que en un sector importantísimo que tendría que ser declarado, como era originalmente, espacio verde, se va a construir” y previno que “las consecuencias para la ciudad van a ser muy negativas” porque se van a “perder la costanera y el acceso al río en momentos donde hay calentamiento global y peligro de inundaciones y hace falta defender más que nunca los espacios verdes, y si hubiese tierra donde se pueda construir debería estar destinada a viviendas sociales”.  

Seguidamente, Matías Barroetaveña (FdT) afirmó que “se propone modificar la costa del río y construir una barrera arquitectónica”, previno que “vamos a estar pasando por ahí y no vamos a ver el río porque van a estar los edificios” y subrayó que “vienen a sumarse a la especulación tierras que son fundamentales para el cambio climático”.

Por su parte, Martín Ocampo (UCR-Ev) dijo, entre muchas otras cosas: “Nosotros queremos un rol del Estado activo, no un Estado conservador que entienda que se tienen que tener inmuebles por tener inmuebles, y que esos inmuebles no tengan ningún tipo de utilidad social”. 

Con referencia al “contexto político”, que “también es parte de esta discusión”, declaró que “ciertos sectores del gobierno nacional entienden que la política que hay que tener para la ciudad es la de la asfixia económica, es tratar de que la ciudad esté cada vez peor porque no soportan la comparación”, pero “cuando la ciudad diseña políticas novedosas para financiarse, el gobierno nacional actúa tratando de negar en este recinto, a través de sus representantes, cualquier idea de autofinanciamiento”.

Después del cierre a cargo de Roldán Méndez, el proyecto fue puesto a votación y obtuvo 37 votos a favor de parte de Vamos Juntos y sus aliados, UCR-Evolución y el Partido Socialista, y 23 votos en contra de todos los demás bloques.

De este modo, recibió la aprobación inicial. Dentro de los próximos treinta días deberá pasar por una audiencia pública y después será debatido en una segunda lectura.

Derechos ReservadosTrasCartón
Diseño Web Codigo Imagen